Tu estás aquí para bendecir
¿Alguna vez has creído en la idea de que bendecir es un trabajo divino y que nosotros, simples mortales, no tenemos ni el derecho ni la autoridad para bendecir a alguna persona?
La palabra “bendición” ha adoptado muchas connotaciones religiosas que en algunos casos no corresponde. Bendecir a alguien comienza desde mi interior al “pensar y meditar en positivo de la otra persona y luego hablar y decir de ella siempre el bien”. Porque al bendecir a alguien, estás valorando a esa persona y estás dando una orden al universo para que lo engrandezca igual que tú lo haces.
Pero al bendecir a la otra persona también es sumamente positivo para ti, es realmente beneficioso, porque rompe cualquier maldición o mala relación con esa persona.
Vamos a hace un ejercicio fácil: Busca algo en donde reflejar tu rostro y si no lo tienes a mano entonces cierra tus ojos y piensa en ti. Y vamos a bendecir a alguien que te voy a indicar.
Vas a bendecirte a ti mismo. ¡Sí has entendido bien!, ¿Cuánto hace que no te bendices a ti mismo?
“No te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo”.
Tienes derecho a cosas maravillosas solo tienes que creerlo y sentirlo! Adelante Bendícete!
Bendice tu cuerpo sin importar que en estos momentos este enfermo o sano! Bendícelo y llénalo de luz, de amor, misericordia y perdón para que este sano!
Bendice tus relaciones, sin importar si te encuentras «solo» en esta etapa de tu vida
Bendice tu trabajo o tus estudios, sea cual sea la retribución o el esfuerzo, , porque al bendecirlo te estas preparando para algo mejor!
Bendice tu existencia sin importar que hayan habido experiencias dolorosas!; eso simplemente son los escollos para superar y crecer!.
Y ya que estás en ese ejercicio, que te parece si entramos en otro ejercicio examinando algunas bendiciones que encontramos en la Biblia, y que son las que Dios tiene para ti.
Dios te ha bendecido con muchas y muchas bendiciones, preparadas para que las recojas, para que las apliques a tu vida, y ahora tienes la oportunidad de conocerlas y de apropiártelas.
