Tu alimento diario

La pirámide de los alimentos es una forma útil de organizar los distintos productos que debemos comer a diario según la frecuencia necesaria.

En la base están colocados los de mayor consumo que deben ser la base de vuestra alimentación. En la cúspide, los de consumo más moderado. Empezando por abajo, encontramos:

Los cereales. Te aportan glúcidos o hidratos de carbono. Son los que aseguran que no te va a faltar energía para desarrollar tu actividad habitual, y por lo tanto no te asaltará el hambre a cada momento. Debes tomar 6 raciones diarias de estos alimentos repartidos en las distintas comidas.

Las hortalizas y verduras. Aportan vitaminas, minerales y fibra. Para que no te falte ninguna, has de incluir 3 raciones diarias.

Los lácteos. Para que no te falte el calcio toma 2 raciones al día.

Los alimentos proteicos. Se incluyen en este grupo carnes, pescados, huevos, legumbres y frutos secos. Se aconsejan 2 raciones diarias.

Aceites, grasas y dulces. Consume estos alimentos moderadamente. Sobre todo, disminuye el aporte en grasas; el exceso de peso va siempre acompañado de un exceso de tejido graso.

Las raciones

Estas son las cantidades de cada alimento que equivalen a una ración:

Cereales: 50 g de arroz en crudo, 30 g de pan, 30 g de cereales de desayuno sin azúcar, 80 g de pasta en crudo.

Hortalizas y verduras: 100 g de patatas, tomates o zanahorias, 200g de calabacín o berenjena, 200 g de verdura de hoja.

Alimentos proteicos: 80-100 g de carne, 100-120 g de pescado, 1 huevo, 60 g de legumbres en crudo, 30 g de frutos secos.

Lácteos: 200 g de leche semi, 1 yogur y medio, 80 g de queso fresco, 60 g de queso curado.

Frutas: 1 manzana, plátano, pera o naranja medianos, 200 ml de zumo natural, 200 g de fresas.

Con estos datos, puedes organizar menús equilibrados para tu hijo.

Ahora estamos en el mes de Mayo, un mes cargado de propuestas sanas y equilibradas que configuran un calendario alimentario riquísimo y que os ayudará a cuidar la salud de quienes más queréis.

Recuerda que la dieta de un niño a partir de doce meses debe incluir de 3-4 raciones semanales de pescado, 3-4 raciones semanales de carne, 3-4 raciones semanales de huevos, 2-4 raciones semanales de legumbres, 3-7 raciones semanales de frutos secos, 2-4 raciones diarias de lácteos, 5 raciones diarias de frutas y verduras y de 4-6 raciones diarias de pan, pasta y cereales.

En la mayoría de comidas y cenas de los menús se incluye un primer y un segundo plato; donde tienes que adapta el tamaño de las raciones al apetito de tu hijo. Ten en cuenta que es preferible que tome un primer y segundo plato en menor cantidad a que ingiera un único gran plato de, por ejemplo, pasta. En los casos en que hemos optado por un plato único, tranquila, incluye todo lo que necesita.

Recuerda que el niño debe tomar dos litros de agua al día para estar bien hidratado y que los pediatras recomiendan una hora diaria de actividad física para evitar los riesgos de sobrepeso y obesidad que vive la población infantil.

Te damos algunos trucos para que le guste el pescado, la carne y las frutas y verduras

Trucos para el pescado:

– Dáselo sin espinas

– No lo pongas en el puré

– Suaviza su sabor

– Utiliza hierbas aromáticas

– Si lo rechaza, camúflalo

– En el bechamel de las croquetas. Añádelo, hervido a la bechamel recién hecha.

– En la ensaladilla rusa. Hiérvelo, desmenúzalo con los dedos e incorpóralo como un ingrediente más entre el resto de ellos.

– En las empanadillas. Saltéalo en la sartén con un poco de aceite. No importa que se deshaga, ya que lo incorporarás bien desmenuzado al relleno de las empanadillas, cuadritos de masa de hojaldre, volovanes o incluso a los canelones.

– En la sopa. Saltéalo en la sartén e incorpóralo una vez hecha la sopa. Si lo hierves junto con el caldo la sopa sabe más, y tal vez no le guste.

Trucos para la carne:

Un filete de ternera a la plancha no suele ser un plato apetitoso para nuestros hijos. Y es que la manera en que la cocines dará como resultado una carne más o menos fácil de masticar. Ten en cuenta que:

– Si la cocinas con excesivo calor o durante mucho tiempo, además de perderse nutrientes, quedará más dura. Las piezas tiernas se hacen en poco tiempo.

– No olvides salarla casi al final de la cocción. Si lo haces antes, perderá su jugo y su sabor y se endurecerá.

– Para que la carne conserve su jugo interior, dale la vuelta con unas pinzas mejor que con el tenedor.

Trucos para la fruta y verdura:

– Dásela a temperatura ambiente. Para ello, es imprescindible guardarla fuera del frigorífico, o sacarla cada mañana, para que a la hora de merendar esté a la temperatura idónea. Si se te ha olvidado, puedes templar la papilla o la pieza de fruta entera sumergiéndola en agua caliente. De este modo apenas perderá vitaminas.

– Pónselo fácil. La mejor manera de digerir bien la fruta es masticarla a conciencia; si aún no es capaz de hacerlo, tritúrala o cháfala con el tenedor. Hazlo inmediatamente antes de dársela, para reducir al mínimo la pérdida de vitamina C.

– Prepara una compota de manzana y pera en el microondas: pela la fruta, trocéala, y ponla en un recipiente tapado, a temperatura máxima durante diez minutos. Tritúrala y utiliza unas cucharaditas de ella para endulzar la papilla. La compota que te haya sobrado se conserva bien en un tarro de cristal en el frigorífico. Una alternativa fácil a la compota son los tarritos.

– Añade media zanahoria cocida cuando tritures la fruta. Le da un sabor dulce y una textura suave muy agradable.

Déjale que coma lo que quiera, aunque sea muy poco, y continúa ofreciéndole la cantidad de siempre aunque la rechace. Tal vez te lleves una sorpresa el día que pueda comer de todo si in rechazar ningún sabor.

Tu alimento diario

La Palabra de Dios también nos enseña que tanto los que preparan el alimento espiritual, como los que lo comen deben ser exigentes, que los alimentos espirituales que se llevan al pueblo sean preparados con amor, excelencia y limpieza, sino también requiere de los comensales espirituales desarrollar buenos hábitos alimenticios; que seamos más exigentes en lo que nos llevamos al corazón y evitar en lo posible comer alimento malo.

“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Señor Dios de los ejércitos”. Jeremías 15:16

“Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel. Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo. Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel”. Ezequiel 3:1-3

“Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mateo 4:4

“Todos los que tengan sed, vengan a beber agua; Y los que no tengan dinero, vengan y lleven trigo, vino y leche gratuitamente. Pónganme atención y comerán una comida buena y deliciosa. No vale la pena ganar dinero y gastarlo en comidas que no quitan el hambre”. Isaías 55:1-2 TLA

El alimento espiritual del pueblo de Dios no es papel y tinta, sino esa Voz que habita en la Palabra y que anhela entrar hoy en comunión contigo.

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. Apocalipsis 3:20

Comed de la Palabra de Dios debe ser nuestro alimento diario, muy a menudo encontramos versículos donde se hace analogía entre la comida y Su Palabra:

Jeremías 15:16

Salmo 119: 103

1 Pedro 2:2

Job 23:12

Beneficios de alimentarnos con la palabra de Dios

Hace sabio al sencillo | Salmo 19:7

Nos da dirección | Salmo 19:8, 119:105.

Nos limpia, nos santifica | 119: 9-11

Nos da paz | Juan 16:33, Salmo 119;65

Nos da libertad | Juan 8:32

Sana nuestro cuerpo | Salmo que 107:20

Nos da fe | Salmo 119:54

La Biblia es el alimento para todos, mira por qué

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