“Regresa a mi”
La soledad o también llamado el vacío emocional es una experiencia difícil de explicar pero que muchas personas han experimentado alguna vez en la vida. Es como sentir un agujero negro que todo lo absorbe, nada puede llenarlo, es frustrante. Yo quiero, pero no puedo.
A veces ese sentimiento es puntual: frente a un momento difícil, un acontecimiento desagradable, un duelo, una traición… Y otras veces es constante o cada vez que un hecho concreto sucede o se mantiene en el tiempo.
Las personas que se sienten vacías suelen cumplir muchas de las siguientes características:
●Se sienten solas, como si estuviesen en la deriva, todos les resulta demasiado aburrido.
●Las cosas le producen angustia muy fácilmente.
●No son nada coherentes con sus decisiones.
●No se sienten satisfechos, si no completamente insatisfechos.
●En nada encuentran el placer deseado.
●Se sienten terriblemente inseguros.
●Pierden el sentido de la responsabilidad y no se comprometen en nada.
●Suelen distanciarse de sus amistades.
●Se sienten tristes y deprimidos muy a menudo.
Podemos superar esa soledad. Da miedo, pero no estamos solos.
Podemos buscar ayuda profesional y también podemos aplicar una nueva forma de ver las cosas y que mejor que algunos pequeños consejos y pautas que nos ayudarán en esa etapa, como pueden ser:
●Busca el sentido a todo lo que haces… Y si no lo tiene, ¡Búscalo!
●Conócete a fondo, descubre tus defectos y tus virtudes, valórate
●Deja de lado los aspectos materiales, valora lo que tiene ahí y ahora.
●Experimente todo lo que desees, porque la vida sólo es una y hay que aprovecharla al máximo!
●Suéltate y descubre de que eres capaz, a lo mejor te sorprendes de ti mismo… ¿Quién sabe? La vida es puro riesgo.
●Hacer actividades solo, busca lo que te gusta, pasea, investiga, medita.
●Crea círculos de personas que te entiendan, apoyen, etc.
●Busca causas que “vibren” contigo: voluntariados, iniciar un nuevo proyecto, etc.
●Viaja y descubre que el mundo es enorme, que hay mil maneras de vivir y que no estás solo.
La Biblia también habla de una soledad, la soledad espiritual del hombre que está alejado de Dios, y Dios que conoce dónde estamos cada uno, nos invita a regresar a ÉL.
