¡Tengo tu regalo!
El acto de regalar es algo intrínsecamente humano. De todas maneras, «cada persona es un mundo» y cada uno de nosotros, aunque pertenezcamos a una misma cultura, tenemos una manera diferente de llevar a cabo este ritual tan universal.
Si bien es cierto que a la mayoría nos gusta recibir regalos, el detalle está en aprender a cuidarlos y apreciarlos, porque los regalos que recibimos expresan cariño e interés por nuestra persona, y que su objetivo es únicamente para demostrarnos: amor, afecto, empatía, sin esperar reciprocidad alguna.
Cuando nosotros estamos regalando, también estamos expresando algo de nuestro carácter y personalidad, de esta forma podemos hacer…
– Regalos estrambóticos, estrafalarios o que se salen de la norma: están hablando de un carácter algo ególatra y narcisista, en donde la mayoría de veces, no tienen en cuenta el sentimiento o gusto del destinatario.
– Regalos personalizados, hechos a mano o con dedicatorias: están hablando de un carácter y personalidad de gran corazón, donde el deseo es que el regalo destaquen los gustos de la persona que lo va a recibir, para que se sienta única y especial.
– Regalos de última hora, sin planificar: están hablando de personalidad descuidada y poco empáticas, sin invertir tiempo en pensar en los demás, no se hace preguntas relacionadas con la persona que va a recibir ese regalo, regalan lo que a ellos les gusta, en un acto vacío de significado y en algún caso para cumplir un compromiso u obligación.
– Regalos con el embalaje impecable: están hablando de personas perfeccionistas y previsoras, que disfrutan al tener todo bajo control
– Regalos que no son productos: están hablando de personas aventureras y activas, y vuelcan esta personalidad en los regalos que hacen.
Por curiosidad, ¿Te has visto reflejado en alguno de los perfiles?
Cuando tenemos preparado un regalo para otra persona, también lleva implícito que ha habido un costo de nuestro tiempo, de nuestro dinero y de nuestras energías.
A lo largo de la Biblia vemos que hay regalos, regalos entre personas y regalos de Dios hacia las personas. Y entre estos regalos que Dios hace a las personas, hay uno que destaca en especial, y ese es el regalo que tiene para ti en este momento.
Pero ¡Tengo tu regalo!, hace especial referencia al regalo que Jesús entrega a Su Padre en la gloria.
Ese regalo es un grupo de personas que han sido compradas, lavadas y perdonadas de sus pecados por la sangre que derramó en la cruz del calvario.
Dios te dice hoy ¡Tengo tu regalo!, que es tu salvación. Y también te pregunta ¿Quieres ser parte de ese grupo de personas que serán el Regalo de Jesús a Su Padre en la gloria?
Pues si es tu deseo, acompáñame y conoce que tienes que hacer hoy.
