¿Conoces la asertividad?
Cómo decía el psicólogo y escritor Riso Coma Walter: “Ni sumisión, ni agresividad, el equilibrio es la asertividad.”
La asertividad es la capacidad del ser humano para relacionarse y comunicarse con otras personas, respetando los derechos de uno mismo y de los demás. Así, cuanta más asertividad se demuestre, mayor será la seguridad que uno mismo desarrolle.
Y esa seguridad se expresa en su trato amable, directo, honesto y educado, defendiendo sus derechos, sin lastimar, ofender o perjudicar a nadie, determinando en qué momentos tiene que negarse y en qué situaciones tiene que decir que sí y aceptar el requerimiento de otros.
Una de las claves de la asertividad es saber decir que no ante manipulaciones y chantajes emocionales.
Al principio saber decir que no, puede resultar muy complicado por la educación recibida de complacer y agradar a los demás, llegando a sentir miedo o culpa por negarse, por eso es necesario conocerse uno mismo, ver nuestra escala de valores y nuestros fundamentos para evitar comportamientos impulsivos.
Aquí podemos ver algunos rasgos propios de personas no asertivas:
– Son susceptible de caer en manipulaciones.
– Se alejan de cualquier tipo de controversia.
– Desean agradar, llegando a sacrificar los propios deseos y necesidades.
– Creen que para ser socialmente aceptados no pueden negarse a nada.
– Se comportan motivados por el miedo al rechazo y la falta de afirmación en las propias ideas.
Si te identificas con este perfil, considera tu forma de pensar y de actuar, pues de lo contrario, experimentarás una gran insatisfacción personal, sacrificando tu propio bienestar vital.
Mucha gente piensa que cuando le piden algo se convierte en una especie de obligación decir que sí. Por lo que es importante saber e interiorizar que no se está obligado a nada, que decir no es un derecho personal que hay que poner en práctica con asertividad.
Esto ha sido una pincelada a este tema tan importante y que nos afecta a todos sin excepción.
