¿Eres perseverante?

Una persona perseverante suele tener estar características:
• Una buena actitud
• Persigue sus objetivos con tesón y dedicación
• Acaba lo que ha empezado
• Mantiene la concentración
• Trabaja con constancia
• Es optimistas
• Tiene una alta autoestima y una alta capacidad de autocontrol y autodisciplina.
• Tiene una fuerte voluntad, que le impulsan a convertir sus sueños e ilusiones en hechos concretos
• Decide el viaje de lo que realmente quiere para su vida.

Pero quizá tú no te sientes identificado con estas características porque:
• Te levantas por la mañana sin ganas
• Vas a las tareas diarias sin ganas
• La pasión no está presente en lo que haces…

No eres raro, ni diferente, la mayoría de las personas tienen el gran problema de la falta de perseverancia.

Si quieres cambiar, ¿Qué puedes hacer?
1- Fíjate ese objetivo que estás visualizando, pero que sea un objetivo realista
2- Establece plazos cortos y medibles
3- Reconoce y celebra tus logros conforme llegues a esos plazos establecidos

La perseverancia es necesaria en áreas tan importantes de nuestra vida como la familiar y la profesional, porque si no somos personas perseverantes, podemos llegar a perder lo que más valoramos.

La perseverancia también es necesaria en nuestra relación con Dios, desde el primer día que oímos de Él, hasta el día que estemos en Su Presencia.

Puede que estés en medio de situaciones que no puedes controlar, y que estén intentando apartarte de tu perseverancia con la familia, con el trabajo, con Dios. Pero ahí tenemos la Palabra de Dios, que nos va a ayudar a encauzar nuestra perseverancia.

¿Vamos a ver que nos enseña el día de hoy la Palabra de Dios, y cómo podemos ponerlo en práctica?

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