¿Eres una persona altruista?

Si algo define al ser humano a diferencia de otros animales es precisamente su capacidad de ayudar a los demás. Mucho se habla sobre en qué podéis mejorar los jóvenes, pero es indudable que es en vuestra etapa de formación cuando vuestro altruismo más se demuestra a la hora de ayudar.

La palabra altruismo procede del francés antiguo altrui, que significa “de los otros” o “darse uno mismo para ayudar a aquel que lo necesita”. Este término comenzó a utilizarse para describir el sacrificio personal en beneficio de otros. Según la Real Academia de la Lengua, altruismo significa procurar el bien ajeno aun a costa del propio.

Un ejemplo bien conocido lo explica Javi Camino en su documental sobre la Ciudad de los Muchachos, el estado independiente creado en los 60 por el padre Silva y único enclave democrático de la España franquista

Si preguntas sobre la Ciudad de los Muchachos puedes encontrar todo tipo de respuestas. La mayoría de los que saben algo no lo suelen tener muy claro: ¿Un orfanato? ¿Un país de niños? ¿Un circo? ¿Una secta? ¿Un reformatorio? Y los que no saben de qué hablas, cuando empiezas a contarles la historia de un cura comunista que fundó una nación de chavales con sus elecciones democráticas, sus dirigentes infantiles, su propia moneda, aduana y un espectáculo de circo, te mandan a la m…. porque creen que les tomas el pelo.

Aquí puedes ver todas las fotos de la ciudad de los muchachos: https://elpais.com/…/02/27/album/1519729792_748516.html

La leyenda dice que todo empezó en el Ourense de 1956 con el sueño de un joven seminarista llamado Jesús César Silva Méndez. Corría por las calles a lomos de una Montesa roja cuando se cruzó con un grupo de quince chavales que jugaban en la Alameda. Gracias a la moto y su hipnótica elocuencia captó la atención del grupo desde el primer momento. Les propuso crear un mundo nuevo. Un oasis democrático, en medio de aquel páramo franquista, donde los niños podrían ser libres. En ese momento ni el propio cura, que aún estaba estudiando en Comillas, creía mucho lo que decía pero la pandilla se quedó enamorada de aquel Peter Pan con sotana. Al día siguiente se presentaron delante de su casa dispuestos a trabajar para hacer realidad aquel mundo maravilloso.

Pero no fue dios sino Spencer Tracy el que inspiró aquel discurso del padre Silva. Fue gracias a Forja de hombres (1938) que el futuro cura conoció la historia del padre Edward Flanagan y la Boys Town de Nebraska. De aquella película sacó la idea de una ciudad gobernada por niños y aquel nombre: Ciudad de los Muchachos. Más tarde fue a Nebraska a visitar el proyecto y volvió profundamente decepcionado. Su idea no era crear un hogar para niños desamparados sino una fábrica de revolucionarios. Jóvenes de cualquier raza, religión, condición social y económica insatisfechos con el mundo en que vivían. Pensó en cambiar el nombre y llamarla Asociación de Jóvenes Comprometidos con la Transformación del Mundo pero ya era demasiado tarde. Ciudad de los Muchachos era el nombre había calado entre la prensa y el público.

Dudo mucho que alguno de aquellos quince primeros muchachos sospechara todas las aventuras de las que iban a ser protagonistas: las primeras elecciones democráticas (¡22 años antes que en España!), la creación de la segunda escuela de circo del mundo, las apariciones en el No-Do, la recepción de Franco, la creación de una de las primeras escuelas de medios audiovisuales de España, el rodaje de películas internacionales o lo cientos de artículos y libros que se escribieron sobre el proyecto en todo el mundo. Era complicado imaginar semejante repercusión internacional en aquellos primeros años en los que sobrevivían vendiendo periódicos y recogiendo trapos y chatarra.

En la Ciudad de los Muchachos celebraron las primeras asambleas democráticas. 22 años antes que en España.

El apoyo económico de la familia Silva fue imprescindible para dar los primeros pasos. Vagabundearon por distintas sedes hasta encontrar un lugar estable en la finca de Benposta. Sí, BeNposta de “bien puesta”, con una rebelde “n” antes de “p”. Los primeros ingresos importantes los consiguieron gracias a unas tómbolas que montaron en Cataluña. Su objetivo, convertirse en una autarquía. Construyeron sus propias industrias, su propio banco, centros educativos, iglesia, bar, supermercado e incluso una gasolinera. Todo regentado por ellos mismos mediante un sistema asambleario y la supervisión del padre Silva. Aquello era un mundo dentro de otro mundo.

Pero el hecho gracias al que alcanzaron la fama internacional fue la creación de la Escuela de Circo. Fue una idea que siempre rondó la cabeza de Silva. Al fin y al cabo procedía de una familia íntimamente ligada al mundo del circo. Su tío era Manuel Feijoo, empresario del Circo Americano, y su primera misa la celebró bajo una carpa de un circo, encaramándose al altar tras dar hacer una doble pirueta y un salto moral. Pequeños gestos que ya denotaban una temprana vocación para innovar y romper moldes. Trabajaron duro y debutaron en 1966 con su propio espectáculo: el Circo de los Muchachos.

Se convirtieron en un fenómeno similar al posterior Circo del Sol de nuestros días. Un circo moderno con música rock en directo y especial hincapié en los números gimnásticos. Fueron de los primeros españoles en salir en la portada del Paris Match y en actuar en sitios tan emblemáticos como Madison Square Garden (Nueva York). Dieron la vuelta al mundo siendo recibidos por reyes, presidentes y emperadores. Los famosos de la época se peleaban por fotografiarse con ellos. Algunos como Dalí o Cantinflas incluso los invitaron a visitar sus residencias. Su éxito fue tan grande que les permitió expandir su imperio creando nuevas Benpostas en Colombia, Venezuela, Puerto Rico, Bélgica, Mozambique, Nicaragua, Japón… Muchas de ellas tuvieron una vida efímera pero otras, como las de Colombia o Venezuela, siguen todavía activas en la actualidad.

Todo aquello era demasiado marciano para la Galicia de aquellos años. La imagen de los muchachos llamaba la atención. En verano solían pasear en caballo a pecho descubierto. A veces iban acompañados de extraños animales exóticos: monos, leones, dromedarios… Cuando volvieron de Estados Unidos vestían conforme la moda hippie de aquel entonces. En Ourense todavía no se había visto nada semejante. Muchos los llamaban “los gitanos del Padre Silva” por llevar el pelo largo. Empezaron a llegar a la Ciudad de los Muchachos niños asiáticos, sudamericános y africanos. Entre ellos estaban futuros artistas como Julio Sabala, Marcelo Ndong o Hermes, guitarrista de Los Suaves. Era un tiempo en que Galicia todavía no estaba acostumbrada a los inmigrantes. Para muchos ourensanos era la primera vez que veían un negro. Los muchachos recuerdan entre risas como algunos escapaban al verlos: “No sé, pensaban que les iban a morder o algo”.

Ya en los ochenta, quizás algo embriagados por el éxito decidieron montar una nueva sede de Benposta en Madrid. Se llamaba la “Ciudad Feliz” y estaba situada al lado de las Ventas. Era una ciudad en miniatura que contaba con un pequeño zoo y un parque de atracciones.

Aquellos que crecieron durante los ochenta seguro que recordarán el icónico trenecillo que rodeaba el peculiar asentamiento gracias al opening de la edición española de Barrio Sésamo.

Paradójicamente fue con la llegada de la democracia y riqueza a España que empezó el declive de la utopía revolucionaria de Benposta. Al circo le crecieron los enanos. Los muchachos ya no eran tan muchachos y se marcharon al no ver en Benposta un lugar en el que formar una familia o dar salida profesional a sus inquietudes artísticas. Muy pocos se convirtieron en los revolucionarios anticapitalistas que soñaba el padre Silva. Cada vez iba menos gente al circo, la administración era nefasta, los ingresos cayeron, surgieron múltiples problemas internos.

Fue una mañana de 2010, un día de frío invierno orensano, se paró el reloj de Benposta. Un golpe seco rompió la normalidad del día, el padre Silva sufrió un derrame cerebral que lo dejaría incapacitado para el resto de sus días, cayendo en una honda depresión, los médicos lo dejaron regresar a la casa seis meses después. Allí donde había comenzado su utopía, el sueño de un joven sacerdote que buscaba salvar los niños necesitados del mundo para convertirlos en adultos libres. Pero la Ciudad de los Muchachos, que había fundado en 1957 junto a 15 chavales y una moto –según reza la leyenda– no sobrevivió a su muerte en 2011.

Benposta parece hoy una ciudad fantasma. El paso del tiempo consumió la aduana, la misma que franqueó la entrada de cientos de personas en las últimas seis décadas, desde fugitivos del régimen franquista hasta hijos de ministros del Japón. En el puesto de guardia, un simple módulo de oficina, de los que utilizan en las obras, pero lleno de graffitis. Nada recuerda, excepto alguna pintada, que aquí nació una experiencia única, en forma de comuna católica de autogobierno democrático, con sus instituciones, leyes y moneda propias. Aquí te dejo un video de esa época: https://www.youtube.com/watch?v=x-4m300-cEg&t=262s

Cuantos proyectos de altruismo, conocemos a lo largo de la historia donde el esfuerzo del hombre por salvar a otras personas es de gran estima, y donde muchas de esas personas que se sacrificaron por los demás, nunca han sido reconocidas por su valentía. Que te parece si conocemos algunos de estos ejemplos de altruismo:

– Oskar Schindler, el hombre que salvó a 1.200 judíos durante el Holocausto y cuya historia fue divulgada por la novela de Thomas Keneally y la película de Steven Spielberg. Conoce más: https://historia.nationalgeographic.com.es/…/schindler…

– Jonas Salk: este virólogo nacido en Nueva York en 1914 quizá no le diga nada, pero gracias a él, millones de personas han conseguido salvar sus vidas. Se trata del hombre que desarrolló la vacuna contra la polio en 1955, y que rechazó patentar la vacuna para garantizar que esta llegara a toda la población. Conoce más: https://sites.google.com/…/la-vacuna-inyectable-contra…

– Albert Battel, un oficial de la Wehrmarcht nacido en Silesia en 1891. En julio de 1942, un grupo de judíos de la ciudad polaca de Przemysl, iban a ser deportados al campo de exterminio de Belzec. Esa misma tarde, el militar consiguió evacuar hasta a 100 judíos y ponerlos bajo su protección, lo que les salvó la vida. Aquí para conocer más: https://es.wikipedia.org/wiki/Albert_Battel

– Oleg, el superhéroe ucraniano, que creó un hogar para los ancianos de su país, dejando su trabajo y cruzando cada semana la línea fronteriza para traerles medicinas. Tal fue su sacrificio personal, que llegó a fijarse en él una supermodelo. Aquí tienes la historia: https://eacnur.org/…/helena-christensen-y-el-superheroe…

– Payasos altruistas para niños refugiados, una caravana llena de alegría se mueve por todo el mundo de un campo de refugiados a otro, dentro de ella, un grupo de payasos altruistas ha decidido llevar carcajadas a muchos niños refugiados mientras les enseñan los derechos de la infancia de una forma divertida. Conoce más: https://youtu.be/Z-OGBJPzv9Q

¿Eres una persona altruista?

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos este concepto también por ejemplo en este versículo, Romanos 5:7-8 “Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

Dios reconoce que algunas personas están muy involucradas en el altruismo, dispuestas hasta dar su vida por alguien que consideran “bueno”, o dicho de otra forma, alguien que a ojos de ellos merecen intercambiar sus vidas por las de ellos. Esto podría ser el ejemplo de unos padres por sus hijos.

Pero lo que nos indica el versículo 8 es que Dios cuando te mira a ti y cuando me mira a mí, lo que ve son personas pecadoras, llenas de amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Y a esto que en la Palabra de Dios se llama pecado, tiene sus consecuencias que es la muerte.

Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Y aquí aparece el altruismo de Dios en forma de un ofrecimiento en donde somos llamados a elegir. Ante nuestro pecado que nos lleva a la muerte, Él se ofrece, Él pone su vida por amor a nosotros, Él paga con su muerte el precio de nuestro pecado, y no solo pone su vida, sino que también nos ofrece vida eterna a nosotros que somos pecadores.

Ahora lo que tienes entre manos es una oferta de salvación de Dios para tu vida, o seguir con tus esfuerzos de salvar a otros mientras tú mueres (como un altruista más) en ese intento, porque no te podrás salvar a ti mismo de la condenación de tu pecado.

Quizá tú con tus esfuerzos, consigas un lugar mejor para las personas que reciben tu altruismo, pero eso tiene fecha de inicio y fecha final. Lo que Dios ha preparado para ti, si tú lo aceptas en una ciudad permanente, una ciudad eterna, una ciudad donde Él estará contigo y tú con Él.

Ahora te invito a acompañarme y veamos un poco más de ese lugar “la ciudad de Dios” que Él preparó para los suyos.

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