¿Por qué lloras?
Todas las personas lloramos muchas veces y por muchos motivos. Algunas veces nuestro llanto es en silencio y otras veces se manifiesta por nuestras lágrimas.
Biológicamente hablando, existen tres tipos de lágrimas: basales, reflejas y emocionales.
Las lágrimas basales son las responsables de mantener nuestros ojos limpios y en perfecta disposición para cumplir su tarea: ver. Su presencia es constante, aunque nunca la notamos.
Las lágrimas reflejas son aquellas que surgen como reacción a algún componente externo, como por ejemplo las que derramamos al pelar una cebolla.
Las lágrimas emocionales son aquellas vinculadas a nuestros sentimientos. Mientras las dos primeras tienen una explicación fisiológica, estas últimas suponen todavía hoy un misterio, tanto en lo que respecta a su origen como a su función.
En nuestros primeros meses de vida utilizamos el llanto como indicador de que algo va mal, expresando hambre, dolor u otros motivos, y reclamando la ayuda de los adultos.
Esta primera función del llanto emocional va evolucionando a medida que nos hacemos mayores, con dos etapas diferenciadas:
Primero está el llanto de tristeza, que aparece mucho más pronto en los niños como consecuencia del dolor físico, mientras que en los adultos está más relacionado con cuestiones empáticas y sentimentales como la tristeza, la impotencia, la pérdida, la ruptura…
Segundo está el llanto de alegría, que aparece más tarde, producido por emociones fuertemente positivas que nos ayudan a recuperar la tranquilidad y la estabilidad emocional. Este vídeo es un ejemplo de ese llanto de alegría al ver cumplido el deseo de sus corazones.
¿Por qué lloras?
En la Biblia tenemos ejemplos de personas que mostraron sus emociones y sus sentimientos a través del llanto en momentos concretos de su vida. Aún el mismo Señor
Jesús le vemos llorando en varias ocasiones.
¿Por qué lloras?, ¿Qué te hace llorar de tristeza?, ¿Qué te hace llorar de alegría?
Dios ve y oye tu llanto y quiere usar ese llanto que tienes hoy, para empatizar contigo, para hablarte al oído, aunque tus ojos estén ocupados con las lágrimas.
Veamos uno de estos momentos en el llanto de una persona en la Biblia
