¿Por que negamos lo que es evidente?
La negación es un mecanismo de defensa que hace que evitemos la ansiedad y las situaciones frustrantes.
En algunos casos, la negación inicial a corto plazo te da tiempo para adaptarte a una situación dolorosa o estresante. También podría ser un precursor para hacer algún tipo de cambio en tu vida.
Cuando negamos un sentimiento o un hecho, es porque percibimos un problema en las raíces de estas emociones y tendemos a evitarlas. Sin embargo, la negación tiene un lado oscuro ya que conseguimos todo lo contrario: los problemas no solo no se han ido, sino que se van acumulando e interponiendo en nuestro camino de manera cada vez más complicada y nos volvemos más ansiosos, nerviosos e irritables.
Averigua cuándo la negación no es saludable y cómo dejarla atrás.
En la biblia vemos un ejemplo de una persona que se encuentra en una situación estresante y al mismo tiempo dolorosa, una situación donde se ve comprometido a dar una respuesta a una pregunta realizada tres veces, y las tres veces negó con sus palabras un hecho real.
Jesús conoce que somos personas frágiles que negamos en momentos concretos cosas que son innegables, y aún podemos negarle a ÉL por motivos diversos, pero ÉL sabe cómo actuar con nosotros.
¿Quieres que el Señor te ayude en esos momentos de negación?
