¿Qué buscas?
Todos tenemos un por qué o por quién vivir, una razón que nos permite seguir adelante cada día, que nos motiva y que da sentido a cada segundo de nuestra existencia, a cada paso que damos o a cada acción que realizamos.
El sentido a nuestra vida se lo damos nosotros mismos, nadie más. Porque no es aquello que otras personas desean para nosotros
¿Qué buscas?, ¡quizá encontrar ese sentido de tu existencia!, si es así podría ayudarte la respuesta a algunas preguntas.
Las respuestas deben ser tuyas, ya que es fácil que los pensamientos y opiniones de los amigos, la familia, la pareja, etc, influyan negativamente a aquello que estés deseando encontrar.
Por eso debes ser lo más sincero contigo al contestar estas preguntas.
– ¿Qué es lo más importante de tu vida? – Si supieras que mañana vas a perder la vida qué harías, con quién estarías, en qué lugar te gustaría estar o qué lugar te gustaría visitar.
– ¿A quién admiras? – Fíjate en esa persona que admiras, pregúntate por qué la admiras y reflexiona sobre las conclusiones que saques. A veces, eso nos puede ayudar a saber qué queremos, qué le daría sentido a lo que vivimos día a día y qué debemos cambiar para lograr conseguirlo.
– ¿Qué es lo que harías día tras día sin cobrar nada a cambio? – Todos nosotros hacemos algo que nos apasiona, que realmente nos motiva y estaríamos dispuestos a hacerlo gratis día tras día por el simple placer de disfrutar de esa actividad que nos mueve. Ese algo será parte del sentido que buscas.
– ¿Qué es lo que nos impide encontrar lo que queremos? – Hay dos factores esenciales que nos impiden de forma constante buscar lo que queremos encontrar: el miedo y la opinión social respecto a lo que deseamos hacer.
– ¿Te imaginas lo que harías si no tuvieras miedo? – El miedo es un obstáculo complicado, un enemigo invisible que apela a nuestro instinto de supervivencia para paralizarnos.
Como siempre, déjame llevar esta pregunta a la Palabra de Dios. Porque allí a diferentes personas que también buscaban algo:
– Unos buscaban a Jesús porque el día anterior les había dado de comer
– Otros buscaban a Jesús, porque querían saber dónde moraba.
– Otros buscaban a Jesús en la tumba donde había sido puesto después de morir, pero Jesús ya no estaba allí porque había resucitado.
¿Qué buscas?
Podría ser la pregunta que Dios te hace en este momento, pero hoy no es así, porque tú has venido a ser “el buscador que es buscado por Dios”.
