“La edad del enamoramiento”
Conforme vamos cumpliendo años, nos acercamos a la edad del enamoramiento, y ¿Cuántas veces has oído esta frase? «Tengo miedo a enamorarme», bien porque no sabes lo que es, o bien porque quizá has tenido tus primeros enamoramientos que no has sabido gestionar bien y estás herido.
Quizá es un miedo que sientes tú o quizá alguna persona que conoces, hoy vamos a hablar del enamoramiento, del miedo a lo desconocido y de cómo superarlo.
El enamoramiento es un estado físico y psicológico que aparece cuando nuestro cerebro asocia una persona concreta a un estado de bienestar.
El problema es que cuando desconocemos algo tendemos a tener miedo a ello así que vamos a aclarar bien qué es estar enamorado y quizá algunos de esos miedos desaparezcan.
Para que nos entendamos digamos que la persona de la que se está enamorado es «P» . Cada vez que escribamos «P» significa que hablamos de la persona de la que se está enamorado (real o hipotética).
Lo que sucede es que el cerebro libera sustancias endógeneas (veremos algunas) relacionadas con el bienestar y el placer al pensar en P o estar con P.
– Dopamina: es un neurotransmisor lo que significa que su función es hacer llegar la información de una neurona a otra. Altos niveles de Dopamina en el cerebro se relacionan con sensaciones como la motivación, el placer y la relajación. Además la Dopamina actúa en diferentes tipos de adicciones y hace que el enamoramiento sea como una especie de «adicción» a «P».
– Oxitocina: Se le llama coloquialmente «la hormona del amor». Se produce el hipotálamo y se libera al torrente sanguíneo como respuesta a diferentes estímulos. Y, aunque tiene muchas funciones (por ejemplo: está muy relacionada con el parto y la lactancia), también actúa cuando aparece el enamoramiento de manera que la persona se siente más desinhibida, regula también el cariño, la sensación de confianza y las ganas de socializar. También se libera oxitocina cuando hay muestras de cariño físico por parte de «P» (abrazos, besos, caricias…)
– Serotonina: es un neurotransmisor que actúa como modulador del estado de ánimo en general. Se libera después del orgasmo provocando sensación de placer y bienestar.
– Noradrenalina: puede actuar como hormona o como neurotransmisor y en el enamoramiento es la responsable de todas las sensaciones físicas de ansiedad cuando se está en presencia de «P». Por ejemplo: el corazón se acelera, rubor, sudor, sensaciones en el estómago…
Sí, las «mariposas en el estómago» son una realidad explicada científicamente por la liberación de noradrenalina cuando se piensa o se está en presencia de «P».
Quizá una de las cosas que se esconden detrás de ese «Tengo miedo a enamorarme» es que alguien puede pensar que es un estado permanente y que durará para siempre. Pero no es así. La liberación de todas esas hormonas y neutrotransmisores tiene un coste energético por lo que sería insostenible de por vida.
El enamoramiento dura un tiempo variable según la persona y la situación pero desde luego, aunque sigas con «P» toda la vida, la fase de enamoramiento pasará.
Una de las cosas que hacen que muchas personas se sientan mal en sus relaciones de pareja es precisamente cuando esta fase de enamoramiento termina.
Y eso es porque pensaban que esa sensación de «ser adicto» y «necesitar» a esa persona, así como la pasión del principio de la relación, duraría siempre.
Cuando todo eso disminuye lo interpretan como algo negativo o una señal de que el amor ha terminado.
Pero el fin del enamoramiento no es más que el paso al siguiente nivel, en el cual, ya libre de toda esa influencia química, puedes dedicar tiempo a conocer mejor a esa persona, a experimentar lo que te aporta y lo que te importa y a forjar compromisos a largo plazo como un proyecto de vida común.
Quizá el «Tengo miedo a enamorarme» puede significar «Tengo miedo al compromiso»
Así pues, lo primero es ver si aquello que te asusta en el enamoramiento es el hecho de estar en una relación con otra persona. Y en cualquier caso valorar que muchas veces las cosas nos asustan porque no sabemos cómo son y quizá simplemente sea la ansiedad que provoca una situación desconocida.
Y es que el enamoramiento es placentero, sencillo, emocionante, vertiginoso y apasionado pero el compromiso es lento, trabajoso, costoso, paciente y, a veces, difícil.
El compromiso no significa ni más ni menos que tener un proyecto común, sea el que sea, sea hasta donde sea. El compromiso es hablar con «P» de lo que quiere para tu vida y de que quieres que «P» esté en ella. Y que «P» haga lo mismo contigo.
Es muy importante en esa relación del compromiso el lenguaje que utilizamos, porque es uno de los signos que tenemos para conocer si el miedo inicial sigue presente y en qué nivel lo encontramos, porque ese miedo expresado con el lenguaje en la relación del compromiso condiciona en muncho el futuro de esa relación.
Por eso si quieres iniciar una relación, cómo responderías a esta pregunta: ¿qué le dirías a tu pareja «Estoy contigo» o «Te tengo a ti»?.
Y es que todos tenemos en la cabeza la idea del amor romántico, y como hacemos con todas las cosas que queremos construir y cambiar, buscamos siempre el modo de hacerlo cambiando las ideas.
Pero a veces descuidamos que aunque cambiemos las ideas, si seguimos manteniendo el lenguaje, las ideas en el fondo persisten.
Así que vamos poner varios ejemplos de la diferencia entre:
Estoy contigo
: Tú me acompañas, me alientas, crees en mí, me apoyas, me respetas, me ayudas a crecer y me das amor y cariño.
Te tengo a ti
: Tú me perteneces afectivamente y sexualmente, soy tu prioridad, soy lo que más te hace feliz y nada puede ser más urgente e importante que yo para ti.
Veamos 5 ejemplos que son muy corrientes al inicio de cualquier relación.
– «Me haces sentir orgulloso cuando te veo disfrutar de tu trabajo»
vs. «Parece que tu trabajo te importa más que yo» ![]()
– «Claro, queda con tus amigos si ha salido un plan improvisado, nosotros podemos quedar otro día, disfruta»
vs. «Es que nunca soy tu prioridad, te gusta más estar con tus amigos que conmigo» ![]()
– «Puedes contarme lo que te pasa si quieres, estoy aquí para apoyarte»
vs. «Si ni siquiera me cuentas las cosas que te preocupan en el día ¿cómo voy a confiar en ti?» ![]()
– «Si quieres pasar tiempo con tu familia sin mí lo entiendo»
vs. «Si no quieres que pase tiempo con tu familia significa que no hay un compromiso real» ![]()
– «No tienes que demostrarme que me quieres haciendo cosas que no quieres hacer»
vs. «Si realmente me quisieras harías esto por mi» ![]()
No solo el lenguaje es importante, también el miedo a enamorarse se aprecia en la falta de interés, por lo que a los primeros síntomas hay que poner remedios. Veamos algunas de estas señales:
– No muestra ningún interés en tus proyectos, tus gustos o tus problemas. Cuando estáis juntos no muestra interés por lo que dices.
– Solo quedáis cuando a él o ella le apetece y para los planes que le convienen sin tener en cuenta lo que te apetece a ti.
– No le interesa tu entorno, no hace nada por llevarse bien con tus amigos o tu entorno. Evita por todos los medios encontrarse con alguno de tus familiares.
– Prefiere los planes con otras personas. Si tiene que elegir entre un plan con sus amigos o contigo no tiene dudas en irse con ellos.
– Pocas veces o ninguna toma la iniciativa para mandarte mensajes. A veces tarda una eternidad en contestar a tus mensajes. A veces, ni te contesta.
– Cuando discutís nunca te pide perdón, aunque esté claro que es culpable.
– No tiene muestras de cariño hacia ti ni en persona ni en mensajes.
– No hay acercamientos físicos en público: cuando camináis por la calle evita agarrarte o cogerte de la mano y se muestra realmente incómodo/a cuando tú lo haces.
– No tiene interés en presentarte a su entorno: no le ha hablado a su familia de ti ni piensa hacerlo.
– Si le reprochas su actitud se enfada o no le importa, no se interesa por cómo te estás sintiendo tú ni tiene intención de cambiar su actitud. Comenta que eres demasiado exigente o pesado/a.
– En general, evita hacerse fotos contigo y si cede no le gusta que las subas en tus redes sociales.
– No apareces en sus redes sociales ni suele hablar de ti con sus amistades o familiares.
– No te presta atención: cuando está contigo parece estar más pendiente de su móvil.
– Vuestros encuentros suelen ser nocturnos y apartados de los demás.
– Te has sentido utilizado/a: como si hubiera alguna cosa que pretende conseguir de ti.
Las señales que acabas de leer te van a ayudar a diferenciar cuando el miedo a enamorarse es tan fuerte que se expresa en el lenguaje o en la falta de interés, y si esto está pasando contigo, es importante que pares esa relación si la tienes, porque no la estás gestionando bien y seguro te dañaras. Pide ayuda y no te agobies, la edad del enamoramiento aún no ha terminado para ti.
La edad del enamoramiento a una edad muy temprana (estando en el instituto o inicio de universidad) no es recomendable (es una opinión personal mía) por estos motivos…
1- Porque el próximo paso luego del noviazgo es el matrimonio, y en la adolescencia no estas lista para casarte; aún estás en el colegio o al inicio de la universidad, te falta crecer y madurar en otras áreas que son esenciales, por lo que una relación a temprana edad sería una pérdida de tiempo.
2- Si inicias una relación a muy temprana edad sin una proyección de matrimonio a corto plazo, te conducirá a un noviazgo muy prolongado y con todas esas emociones a flor de piel y sentimientos alrededor tendrás que asumir el riesgo de luchar contra tentaciones muy fuertes según la creencia que tengas.
3- Iniciar una relación de noviazgo en una etapa de vida tan fluctuante como la adolescencia puede conducirte a cometer errores que traerán graves consecuencias a tu vida, tomar malas decisiones y elegir al chico incorrecto, guiada solo por tus sentimientos.
4- En la etapa de la adolescencia no se es lo suficientemente madura en lo emocional, por lo que es muy probable que consideres cualquier desilusión amorosa como la peor tragedia.
5- En esta etapa de vida hay muchas cosas que aun debes aprender, y es necesario que te enfoques en ellas, que te prepares para el futuro y un novio solo sería una distracción y te desenfocara de lo que es verdaderamente importante para ti en este momento.
Por eso es necesario que si te encuentras en esa temprana edad y aun así crees que has llegado a la edad del enamoramiento, hazte estas preguntas:
1- ¿Estoy lista para sostener una relación de noviazgo? – para ello, identifica si estas lista para casarte, y si el chico que te corteja está listo para ser tu proveedor, protector y líder espiritual.
2- ¿Cuál sería la motivación de iniciar esta relación? – por la presión de grupo, porque es la moda, porque eres la única que aún no tiene novio.
3- ¿Una relación de noviazgo sería una buena inversión de mi tiempo y emociones? – tienes mucho que aprender, y es necesario hacer buen uso del tiempo y mantenerte enfocada en alcanzar tus metas, y un perfecto distractor sería un novio.
¿Por qué despertar el amor antes de tiempo, si esa relación a temprana edad no tiene miras hacia un matrimonio en un tiempo no muy largo?.
En resumen y como recomendación final, la edad del enamoramiento aparecerá en tu vida, pero si coincide con esa edad muy temprana y delicada (estando en el instituto o inicio de universidad), tienes que tener muy en cuenta los riesgos y lo mejor es dejar pasar ese momento, porque seguro la edad del enamoramiento no habrá acabado en tu vida.
“La edad del enamoramiento”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, en esa edad del enamoramiento, la pregunta que tenemos en mente es: ¿A qué edad puedo tener novio?.
La Biblia no indica una edad exacta para tener novio, de hecho la Biblia no hace mención sobre el noviazgo, pero si podemos encontrar principios que nos hablan acerca de lo que es correcto y nos ayudan a establecer una edad promedio.
Lo primero que debes tener en cuenta es la palabra noviazgo no la encontramos en la Biblia, sin embargo en toda relación se supone que debe haber un tiempo de preparación para el matrimonio y de conocerse en lo emocional y lo espiritual, no en lo sexual y a este tiempo le hemos llamado noviazgo.
¿Por qué despertar el amor antes de tiempo e iniciar una lucha innecesaria contra la tentación? Si no tienes ninguna esperanza no le des cabida a tus emociones y sentimientos amorosos. Es importante que consideres si esa relación a temprana edad sin mira al matrimonio te ayudara a permanecer en los planes de Dios para tu vida.
En resumen y como recomendación final, si no estás lista para casarte, no inicies una relación de noviazgo, independientemente de la razón que tengas para hacerlo considera el plan de Dios para tu vida como algo primordial.
Ahora si quieres conocer más de este asunto, te invito a acompañarme a este taller.
