“No dejes morir los detalles”
El amor se vive en los pequeños detalles. Detalles en el diccionario tiene una amplia definición, pero en el contexto de las relaciones matrimoniales, son esos gestos amables y cortes que muestran respeto y cariño.
Para muchos puede que no tengan la más mínima importancia y para otros son considerados como esenciales para una vida matrimonial feliz. Los signos muchas veces hablan con más significado que las palabras. Una sonrisa oportuna, una caricia amorosa, un saludo afectuoso y un detalle cariñoso pueden contribuir a que las relaciones sean agradables y apacibles.
Tenemos que trabajar para que nuestro matrimonio llegue a ser un campo de fraternidad y de regocijo; vale la pena el autoevaluarse en este aspecto de los detalles en una vida matrimonial.
Dejar y renunciar a los prejuicios, a la soberbia, a los celos, a la negligencia y decidirse a trabajar por el bien común del matrimonio vale la pena. Necesitamos trabajar constantemente por el otro para que en el día de mañana nos encontremos más cercanos.
Los detalles no cuestan nada, hay que desprenderse, poner al otro primero, porque el amor nos hace llegar y buscar en el más allá. Nuestros matrimonios se van construyendo en los pequeños detalles del diario vivir, donde cada día se vive el resultado de cada uno de ellos, el cual lo recibimos con amor y así llevando nuestra vida con felicidad.
El amor se vive en los pequeños detalles, porque son los detalles los que hacen la diferencia.
Despertar y encontrar una flor en la mesita de noche; ese detalle sí que hace la diferencia entre un día normal y uno extraordinario. Pero si en lugar de eso, lo que hallas es una nota pegada al refrigerador que dice: “por favor, no te olvides de comprar la leche a tu regreso a casa“, pues de verdad que el reencuentro no es que llene de entusiasmo.
Seamos francos, si algo te enamoró de tu pareja fueron los detalles y las atenciones que tuvo contigo. Por supuesto, uno no espera que ya concreto un matrimonio todo sea galantería y cortejo; obviamente las cosas cambian, pero algo que ninguna relación debería dejar morir son los detalles.
Sí, es verdad que luego de la luna de miel la pareja comienza a verse bombardeada por las responsabilidades. Pero es que estas no deberían tomar el control de la relación, si no terminan saturándola. Debe haber un justo equilibrio que les ayude a lidiar con la rutina y las responsabilidades, y esa diferencia se logra por medio de los detalles románticos.
Ahora bien, cuando alguien habla de “hacer detalles a su pareja”, lo primero que se le viene a la cabeza es el dinero o el tiempo de planificación, pero no se trata de eso.
Ser detallista con tu pareja nada tiene que ver con dinero o planificación, menos con una fecha especial. Es suficiente con que desees de verdad mantener la llama del amor; eso será suficiente para llevar a cabo pequeños actos que le demuestren cuánto le amas.
Hay miles de detalles que demuestren tu afecto sin que eso implique dinero, planes o desgaste mental. Acá te doy algunas ideas.
1 Una nota en su mesa de noche diciéndole “Te amo“.
2 Un bocadillo especial para que lleve al trabajo hará que te recuerde.
3 Dile al despedirse: “Ten un buen día, cariño“.
4 Llama desde el trabajo solo para saber cómo está.
5 Toma a tu pareja de la mano mientras van de paseo.
6 Si notas su cansancio, un masaje no viene mal.
7 Un vaso con agua, jugo o su bebida favorita al momento que llegue de la calle.
8 No interrumpas mientras hace lo que le gusta (lee, ve televisión, etc.).
9 Resalta todas las cosas que hace bien.
10 Un guiño furtivo cuando sus miradas se encuentren.
11 Llévale de obsequio un caramelo.
12 Deja que siga durmiendo y sorpréndelo/la con un desayuno de su gusto.
13 Vayan a ver esa película que tanto quiere.
14 Haz por tu pareja el quehacer que menos le gusta.
15 Invita a salir a un lugar sorpresa.
16 Muestra interés genuino en sus preocupaciones.
17 Solo escucha y permite que se desahogue de todo el estrés que le agobia.
18 Prepara ese almuerzo o cena especial que tanto le gusta.
19 Prepara la bañera con agua caliente luego de un día especialmente arduo; siempre vendrá bien.
20 Llámalo/a para que se acerque a ti y dale un abrazo.
21 Sin que se dé cuenta, en un día especial bríndale ese obsequio que siempre ha querido en secreto y jamás se ha atrevido a pedirlo.
22 ¿Recuerdas ese detalle que tenías con él /ella cuando eran novios y tanto le gustaba? ¡Ponlo en acción de nuevo!
23 Una noche cualquiera pon música romántica e invítale a bailar.
24 Si decide hacer dieta, únete a su “sacrificio”.
25 Haz eso que él o ella jamás espera que hagas pero anhelan con fervor.
26 Si sueles criticar alguna manía que tiene, deja de hacerlo y busca el lado positivo de la misma solo para que no le tortures con reclamos.
27 En la noche, si tenéis niños y están dormidos, invítala/lo a bañarse juntos.
28 Cambia las sábanas de la cama y pon un poco de perfume o “agua para linos” (aroma para ropa) para que el descanso sea relajado.
29 Róbale un beso.
30 Abrázalo/la mientras duerme.
31 No esperes que sea él/ella quien siempre busque el primer contacto físico.
32 Envíale mensajes graciosos mientras no están juntos solo por el gusto de hacerle reír.
33 Mira a tu amor intensamente y transmítele todo tu afecto, (tú puedes despertar muchas cosas con solo mirarle de esa forma especial).
34 Hablen de todo, aunque sean las cosas más tontas de la vida.
35 Escríbele poemas pequeños que le hagan saber cuánto lo/la amas (aunque de verdad no tengas dotes de escritor).
36 Muéstrate feliz y ella/él serán felices.
37 Sé agradecido/a.
38 Sé honesto/a siempre.
39 Si debes decir algo que sabes no le gustará, sé prudente al hacerlo.
40 Reconoce tus fallas, sé humilde y pide perdón con el firme propósito de jamás volver a cometer esa falta.
Del 41 al 100 completa tú la lista y ponla en práctica.
Los detalles son importantes porque no solo demuestran afecto, muestran interés genuino hacia tu pareja. Los detalles le dicen a tu cónyuge que sabes que tiene necesidades, que reconoces tus faltas y ves sus talentos, su esfuerzo y sus sacrificios.
Ser capaz de decir te amo por medio de un mensaje o una nota, de hacer algo que no se espera, de sacrificarse a favor del otro, para algunas personas implica esfuerzo. Les es difícil porque creen que las manifestaciones de amor solo son necesarias al momento de la conquista; eso lleva a que esas demostraciones queden en segundo plano, lo que es un grave error.
Esos detalles, que muchos creen son actos de simple cotidianidad, aunque no lo creas, pueden llegar a decir mucho a tu cónyuge. Dime tú que el hecho de que él llegue cansado del trabajo y lave la vajilla, guarde los platos y arregle por entero la cocina sin que se lo pidas ¿no es un detalle agradable?, muchos ni se enteran.
¿Dime tú que el hecho de que él se ofrezca a hacerte un masaje en la espalda antes de ir a dormir no es agradable? Esas cosas hacen la diferencia.
No se trata de que “es parte de su obligación porque entonces ¿para qué se casó conmigo?” Amiga, amigo mío, en una relación nada es obligación. Si esa persona está contigo es porque así lo quiere, no porque esté obligada a hacerlo.
“No dejes morir los detalles”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos a un Dios altamente detallista y sorprendente. Basta con ver la naturaleza para maravillarnos de todos sus detalles. Podemos ver algunos ejemplos:
Job 37:14-16 “Escucha esto, Job; Detente, y considera las maravillas de Dios. ¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto, Y hace resplandecer la luz de su nube? ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, Las maravillas del Perfecto en sabiduría?”
Job estaba pasando una gran tribulación y su amigo le pidió que se detuviera por un momento y contemplara las maravillas de Dios. Hagámoslo nosotros también. Haz un alto en tu vida de estrés para llenar tus sentidos y espíritu de todo lo que el Señor creó para ti.
El Salmo 66:3 “Decid a Dios: !!Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.”
El Salmo 139:14-16 “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.”
En Mateo 26:6-13 leemos: Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.
Este detalle de ofrenda y humildad que tuvo la mujer conmovió tanto a Jesús que Él mismo pidió que fuera recordado por siempre. Lo que para unos puede ser desperdicio, para otros puede ser algo que cambie sus vidas.
No olvides que tú haces la diferencia. ¡Sal a sorprender e impactar al mundo! Agradece a Dios todo lo maravilloso que ha hecho para llenar tu existencia. Recibe a Jesús, porque Él es lo más increíble que puede sucederte. Pídele que entre a tu vida, perdone tus pecados y sea detallista contigo. Sorprende al Señor ofreciéndole tu corazón como perfume precioso.
Porque haciendo esto será bienaventurado, y te invito a conocer más en detalle lo que esto significa en tu vida.
