“Una nueva oportunidad”
Un día es una nueva oportunidad de vida, una nueva oportunidad para levantarte y ser feliz, aunque sea un ensayo y no se transforme jamás en una obra completa. Un día puede resumir en sus largas o fugaces horas la esencia de ti mismo y tu sueño hecho realidad.
Un nuevo día es la oportunidad para hacer todo aquello que lamentarías no haber hecho. Todas esas cosas que en el presente parecen imposibles y que vistas con el tiempo solo se responden con un “Qué tonto fui…” o con un “En qué estaba pensando“. Es por eso que …
– Hoy es un nuevo día, una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.
– Hoy nace una nueva yo.
– Hoy tengo una nueva visión de la vida, del amor, de la paz, de la felicidad y de la amistad.
– Hoy quiero vivir, vivir a mi manera pero también a la manera de Dios.
– Hoy quiero sentir paz en mi vida, en mi entorno y en mi alma.
– Hoy me doy cuenta que no necesito a nadie en mi vida para que esto así sea. Sin embargo valoro la presencia de algunas personas en mi vida a las que quisiera tener por siempre.
– Hoy me desperté con ganas de sonreír, con ganas de devolverle la sonrisa a la vida, con ganas de celebrar la vida, con ansias de vivir mi «rutina» como grandes aventuras que debo alcanzar y lograr.
– Hoy me siento como el hijo pródigo que vuelve a los brazos de su padre…que estaba perdido y le ha re encontrado.
– Hoy me vuelvo a sentir como la niña de los ojos de Dios.
– Hoy siento que la vida es una fiesta y le ruego tanto a Dios que la música no pare…que cada día así sea.
– Hoy me siento enamorada y ennoviada con la vida ¿y sabes qué es lo mejor? que no tengo un motivo específico. ¡¡¡¡NO!!!!. Tengo demasiados motivos «generales» que una hoja no me alcanzaría para enlistar todas mis bendiciones….¿que tengo «problemas»?. !Sí! Es muy cierto, hay situaciones en mi vida con suficiente «fuerza» para abatirme, para entristecerme y hacerme llorar. Pero hoy les resto poder, hoy controlo mis emociones y le busco el lado bueno a las cosas, hoy le doy vuelta a la tortilla porque ya casi se estaba quemando con la vida.
– Hoy me siento feliz porque paso a paso he recorrido este camino que me ha traído hasta aquí, en compañía de los que me apoyan y pienso que ningún paso ha sido en falso.
– Hoy siento que Dios tiene un brillante porvenir para mí. Sola o en compañía, sólo Él lo sabe. Yo confío en su voluntad y en mi capacidad para pagar mis deudas.
– Hoy me siento linda y no es precisamente por la cantidad de maquillaje, o por mi ropa, o por mi cuerpo. ¡no! Hoy me siento bella porque siento a Cristo en cada gota de mi sangre, siento a Dios en cada poro de mi piel, siento el Espíritu Santo en cada centímetro de mi cuerpo y eso es maravilloso, Hoy me siento agradecida de estar aquí!.
– Hoy me siento con la fuerza necesaria para enfrentar a un dragón o domar a un león, hoy me siento con ganas de no postergar las decisiones de mi vida.
– Hoy me siento feliz por poder ser más consciente que ayer.
– Hoy me siento bien conmigo misma porque comprendo que mis errores no han sido míos, sino que son consecuencia de todas mis existencias.
– Hoy perdono y me perdono.
– Hoy creo que la madurez hace parte del crecimiento y hoy estoy convencida de que estoy en una nueva etapa de mucho crecimiento personal y espiritual en la que me siento feliz, plena y bendecida.
– Hoy me siento alegre, me siento contenta, estoy feliz… he descargado mucho dolor, mucha tensión, mucha tristeza y aún estoy reteniendo algo de eso, pero con sabias palabras que Dios hace llegar a mí, levanto el ánimo y mi alma vuela muy alto…donde el dolor no la alcanza.
– Hoy tengo, nuevamente, sueños que cumplir, metas que alcanzar, objetivos que lograr y hazañas que hacer; y para ello cuento con la aprobación, la bendición, la ayuda, el permiso y las promesas de un PADRE QUE ME AMA, UN ESPÍRITU QUE ME GUIA, Y UN CRISTO QUE ME SALVA.
– Hoy comprendo una respuesta graciosa muy válida para aplicarla como filosofía de vida: me siento mal, pero me hago la loca y aplaudo…
– Hoy me siento Feliz porque creo haber encontrado herramientas para empezar a llevar un camino exitoso en mi vida, y ya no tengo tanto miedo de perderlas, solo tengo que mantenerme atenta y lo suficientemente cargada de pilas para poder escuchar, aprender y hacer.
Albert Einsten solía decir que entre las dificultades se esconden las mejores oportunidades. Ahora bien, también sabemos que no es fácil aplicar este enfoque tan optimista. El miedo, la inseguridad o incluso la presión de nuestro entorno nos hacen creer que aún no es nuestro momento, que debemos esperar un poco más.
Cada pieza importante es un motor, de la misma forma que los días lo son en el cómputo final de la vida. No te lamentes de haber pasado un día malo, porque en ese lamento pierdes la oportunidad de crear otro día que sí valga la pena. No cuentes los días de tu vida, haz que los días cuenten.
“Una nueva oportunidad”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos que cada día es creado por Dios con un único propósito, veamos un ejemplo en Salmos 118:24-26
“Este es el día que hizo el Señor; Nos gozaremos y alegraremos en él. Oh Señor, sálvanos ahora, te ruego; Te ruego, oh Señor, que nos hagas prosperar ahora. Bendito el que viene en el nombre del Señor; Desde la casa del Señor os bendecimos.”
El Señor hizo este día, para que nos gocemos y nos alegremos y le pidamos por nuestra protección y sustento, porque nos recuerda que ÉL volverá pronto y por ese motivo también le alabamos.
Quizá no lo sabías, y tampoco importa hoy cuales fueron los motivos por los que ayer no te acercaste a Dios, pero hoy puedes dejar aquello que ayer era un impedimento, porque hoy tienes una nueva oportunidad. Muchas personas en la Palabra de Dios, vieron esa oportunidad y la aprovecharon, y tú puedes hacer lo mismo hoy.
