Cuando somos sorprendidos

Cuando pensamos que nada nos puede sorprender, es entonces, cuando somos sorprendidos de una forma muy especial, que hace que todo nuestros ser de un vuelco y nos desarma por completo.

Esto que sucede y que nos pilla desprevenidos es un “pensamiento o una expresión de amor que sale de nuestros hijos hacia nosotros”. Una expresión como un beso, o un abrazo, o un detalle, o un pensamiento que lo conocemos una vez pasado. Pero sea de la forma que sea, es el momento más maravilloso que guardaremos por siempre.

En este corto grabado con la gran periodista Andrea Fernández @andrea21f, hacemos referencia a uno de esos momentos. Es el pensamiento de amor de una hija preocupada por su madre y expresado en una conversación con el abuelo.

Una demostración de amor sencilla pero profunda.

¿Cómo reaccionaría la madre cuando el abuelo se lo contara?, lo dejo a tu imaginación, pero seguro se comería a su hija a besos con lágrimas en sus ojos. Es lo que hacía mi mujer con las demostraciones de amor de los hijos.

¡Pero… párate a pensar!, ¿Cómo puede salir un pensamiento de amor de nuestros hijos hacia nosotros, cuando…?

… según sea nuestra relación de padres con nuestros hijos, podemos clasificarnos así:

• Padres autoritarios. Tienen un alto grado de control y de exigencia pero hacen poca demostración de afecto y tienen una pobre comunicación con sus hijos.

• Padres democráticos. Tienen una buena comunicación, son cariñosos con sus hijos y tienen un grado de control y de exigencia alto.

• Padres permisivos. Padres cariñosos y con buena comunicación con sus hijos pero poco exigentes y con poco control sobre ellos.

• Padres negligentes o indiferentes. Poseen niveles bajos de control, exigencia, afecto y comunicación. Este caso es común en familias desestructuradas.

… según la manera de pensar que tengamos como padres, podemos clasificarnos así:

• Los tradicionales. Tienen una concepción muy estereotipada sobre las funciones del padre y de la madre dentro del seno familiar. El padre cumple un papel más autoritario, utilizando el castigo como principal táctica educativa y dejan a la madre la comunicación y la afectividad.

• Los modernos. La participación del padre y de la madre en la educación de sus hijos es muy similar, no tienen problema en exteriorizar su afecto y se muestran más comunicativos con los hijos.

• La mayoría de los padres formarían un grupo intermedio, que tiene elementos de las dos clasificaciones anteriores.

Y no tenemos que olvidar que como padres tenemos nuestros defectos:

• Los padres que consciente o inconscientemente ridiculizan a sus hijos infravalorando sus actitudes y capacidades.

• Aquellos que quitan importancia a los problemas de los hijos. En ocasiones lo hacen con buena voluntad, para evitar que se preocupen, pero los niños lo percibirán como falta de interés de los padres y tenderán a contarles cada vez menos cosas.

• También hay algunos padres con tendencia a sermonear a sus hijos destacando el valor de su sabiduría y su experiencia y desdeñando la experiencia personal del propio hijo.

Conseguir ser unos padres equilibrados es la tarea diaria que ocupará toda nuestra vida, y para ello necesitamos buscar ayuda en Dios nuestro creador.

¡Y Dios!, ¿Qué pensará Dios en este instante acerca de cada uno de nosotros?

Que ilusos somos, si pensamos, que el Dios todo poderoso va a perder un segundo de su tiempo en pensar en nosotros, que somos lo más insignificante y lo más miserables de toda su creación, porque habiendo sido creados por Él y para ÉL, nos volvimos sus enemigos.

Pero Dios también nos sorprende siempre, leamos en Salmo 144:3 “Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses, O el hijo de hombre, para que lo estimes?”.

Es entonces que nos damos cuenta que los pensamientos y expresiones de amor de nuestros hijos y los pensamientos y expresiones de amor de Dios hacia nosotros, no están condicionados a ninguna cosa, son pensamientos y expresiones reales que llegan a lo más íntimo de nuestro ser.

Qué maravilla sentirse amado de esta forma, pero esto no acaba aquí, acompáñame y veamos más de cerca el amor incondicional de Dios para contigo y para conmigo.

Scroll al inicio