“Cuando te extraño”
La palabra “extrañar” es un verbo transitivo y quiere decir “notar la falta de algo que se usa habitualmente y que se ha sustituido por otra cosa”. Si estás sufriendo es porque aún no has podido reemplazarlo. O bien el sitio que ocupaba ese ser ahora está poblado por un gran vacío que no se puede llenar, y no siempre la solución es dejar entrar a alguien más.
Podemos citar muchos ejemplos de gente que extrañamos: echamos de menos a un amor de la adolescencia, a un amigo muy querido, a un abuelo que falleció hace un tiempo, a los instantes de felicidad con nuestra familia en la infancia…
Extrañar es más que recordar. Echar de menos a alguien es uno de los sentimientos más dolorosos que podemos experimentar. Extrañar va más allá de acordarnos de los buenos momentos vividos con esa persona, aunque ya no forme parte de nuestra vida y hace mucho que la hemos sacado de nuestro corazón, su recuerdo nos asecha de noche y de día.
No deseamos extrañar, pero sin embargo es algo que no podemos controlar y que duele sobremanera. Más allá de la falta que nos puede hacer esa persona (o esa situación), lo que en verdad nos hace sentir es una opresión en el pecho y que las lágrimas broten de nuestros ojos. Es el hueco que ha quedado vacío y que no podemos llenar.
Cuando amas profundamente a alguien y has sido realmente feliz al lado de él, el hecho de que ya no esté junto a ti es motivo de tristeza. Por supuesto que es comprensible aunque haya pasado cierto tiempo y continúes con tu vida.
Extrañar es más que recordar y sobre todo, más que sufrir. Porque puedes tener el lindo recuerdo de una maestra de la escuela o de un viaje que has hecho. Pero, echar de menos va más allá. Echar de menos es volver a encontrarnos frente al vacío que nos dejó esa partida. ¡Y es muy difícil de llenarlo otra vez!
Al recordar “traemos a la memoria propia algo percibido, aprendido o conocido. Retener algo en la mente”, pero no están relacionados a los sentimientos como la añoranza o la nostalgia.
Si quieres evitar extrañar cada vez que recuerdes a alguien quizás te convenga alejar más posible esos pensamientos. Por ejemplo no hacer aquello que te pueda traer a la mente su rostro, las palabras dichas o los momentos compartidos.
Con el correr del tiempo verás que los recuerdos dejan de dolerte y si bien puedes extrañar algo de esa persona, el vacío que ha dejado al irse ya no te impide seguir adelante.
Hay que tener mucho cuidado de confundir extrañar con necesitar.
Es importante que sepas que necesitar a alguien no es bueno. Primero que nada porque todos somos individuos y somos dignos de tener independencia en todo momento. En ocasiones se puede necesitar el APOYO de alguien pero eso no significa que no puedas salir adelante sin su ayuda.
Simplemente, nos sentimos satisfechos cuando alguien tiene la disponibilidad de ayudarnos cuando los necesitamos y acudimos con ese ser querido. A veces piensas que «necesitas» a alguien que te complemente en cuestiones amorosas pero esas son ideas que a lo largo de tu vida, lo creas o no, te fueron impuestas.
en ocasiones es bueno distanciarte para hacer que el encuentro con esa persona sea más fructuoso y especial.
Extrañar a alguien también tiene su lado positivo
Expresarle “Te extraño” a alguien puede ser realmente positivo para ti. Pensarás que esto puede ser contradictorio, porque hasta ahora hemos podido ver lo doloroso que resulta extrañar a una persona. Sin embargo, veamos tres motivos por los qué decir te extraño es muy positivo. Ojo, esto no quiere decir que debas someterte a aislamientos dolorosos con el fin de extrañar.
– Intensifica el vínculo con esa persona
A veces pasamos por alto el decirle “Te quiero”, “Te amo” a esa persona. Y es que, el ver a diario a esa persona puede hacer que entremos en rutina y abandonemos hacerle expresiones de cariño hacia el otro. Tomarse un tiempo lejos de esa persona que amas puede ser beneficioso. De esta manera, podrás notar eres capaz de extrañarlo o extrañarla. Esto quiere decir que nuestro cerebro ha establecido agradables asociaciones con esa persona, bien sea por olores, sabores, algún objeto o una canción, las cuales se vuelven normales.
“Esa canción me recuerda a él/ ella”, “Este es su sabor preferido de helado”. Y es allí cuando podemos escribirle algún mensaje diciendo “Te extraño”. La otra persona podrá sentirse amado incluso en la distancia. Si por cualquier circunstancia la comunicación es imposible, el que puedas decirte a ti misma “Lo extraño” “La extraño”, es también sanador. Además, cuando extrañamos a alguien el reencuentro siempre es más reconfortante, mucho más placentero.
– Evita la dependencia y disfruta de ti misma
Disfrutar de la vida con otras personas es bueno, así como también el poder aprender a disfrutarla contigo misma es positivo. Cuando extrañamos a alguien sentimos dolor y añoramos los momentos juntos. Sin embargo, es importante que puedas continuar e ir creando tu mundo interno de forma positiva y saludable. Esto ayudará significativamente tu bienestar personal.
La felicidad debes poder alcanzarla también contigo misma, ya que si solo logras concebirla con la compañía de esa otra persona, puedes entrar en un mundo de dependencia. Lo mejor es que cuando extrañes a alguien, recuerda algo bonito de esa persona, algún momento vivido o algo gracioso. No te centres en la falta, si no en lo que te llena. Y si bien extrañar es algo doloroso, pronto se convierte es un gran motivador, en algo que nos alegra el día.
– Pon a prueba tu fuerza interna
El decir “Te extraño” es reconocer la falta y aceptarla. Cuando añoramos a alguien o alguna situación atravesamos momentos de nostalgia y tristeza, lo cual nos saca de nuestra área de confort. Esto es verdaderamente positivo. Y es que, el experimentar esta tristeza puede ser algo poco común para ti, lo que hace que crees nuevas herramientas para manejar esta tristeza. De esta manera, podrás fortalecerte emocionalmente.
Estamos acostumbrados como personas a realizar vinculaciones directas entre tristeza, derrota y el poder extrañar a alguien. Recuerda que no necesariamente es así. Puedes obtener muchos beneficios positivos del “Te extraño”, solo queda en ti querer buscarlos. Llénate de fuerza y vitalidad para que puedas alcanzar tu bienestar personal. Disfruta cada día de vida que tienes y de las personas que te rodean. Alégrate por los momentos vividos con esa persona, ten en cuenta que cada momento se convierte en un recuerdo a futuro.
“Cuando te extraño”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, quizá en algún momento abrimos nuestra boca y estas palabras salen de un alma sedienta: “Dios, te extraño”.
Podemos extrañar el estar con Dios, pero también podemos perdernos el movimiento que Dios está haciendo en nuestras vidas. Extrañar a Dios o perdernos lo que Él hace es trágico y es una gran amenaza para nuestras almas que anhelan prosperar con Dios.
Ya que he reconocido cuánto extraño a Dios, ahora estoy tomándome algo de tiempo para reflexionar sobre esta batalla. Estoy agobiado pero también encuentro esperanza en las palabras que él susurra durante estos momentos que presionan mi alma.
“Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes.” Santiago 4:8 (NVI)
¿Quizá tú también sientes ese tirón en tu corazón que te lleva de regreso a Él? Si me acompañas veremos algunas cosas que podemos hacer para acercarnos al corazón de Dios, porque quizá, como yo, tú también estás temerosa de alejarte tanto de Dios involuntariamente, de extrañarlo tanto como yo.
