“Ganas de ser feliz”
Si te encuentras en una situación en la que el malestar es muy profundo puede ser que hayas llegado a tener pensamientos como «no tengo ganas de nada», o incluso, «no tengo ganas de vivir». Esta frase denota un estado emocional y psicológico que incluye:
– Apatía: te sientes sin interés ni motivación para hacer planes o realizar acciones.
– Abulia: te sientes sin energía ni voluntad para llevar a cabo tareas o actividades.
– Cansancio: te sientes agotado.
– Desesperanza: has perdido la esperanza en el futuro.
No tener ganas de vivir puede suceder por varias razones:
– Situación estresante. Puede ser que hayas sufrido un evento muy estresante en tu vida, algún cambio o pérdida significativa y ello te haya llevado a presentar un trastorno adaptativo o trastorno depresivo.
– Situación traumática. Una de las causas puede ser haber sufrido una situación traumática como por ejemplo, algún tipo de abuso, maltrato o violencia.
– Personalidad. Puede ser que las vivencias de tu infancia hayan propiciado que desarrolles unos rasgos de personalidad tendientes al estado de ánimo deprimido. Dichos rasgos de personalidad son la dependencia, la autocrítica y el pesimismo, entre otros.
– Bioquímica. Puede ser que debido a alguna alteración orgánica, ya sea en la biología o la química del cerebro, esté afectada la regulación del estado de ánimo.
– Hormonas. Puede ser que debido a cambios hormonales se esté viendo afectada la regulación de tu estado de ánimo. Las hormonas pueden cambiar por el embarazo o la menopausia, y también por disfunciones en glándulas, como la tiroides, entre otras causas.
– Enfermedad. Otra de las causas puede ser padecer una enfermedad, en especial ciertas enfermedades graves o crónicas.
– Sustancias. También puede ser debido al consumo de sustancias, ya sean fármacos o drogas.
Lo cierto es que, si tienes el pensamiento «no tengo ganas de vivir», probablemente presentes un estado de ánimo deprimido.
¿Entonces, tengo depresión? La depresión es una alteración del estado de ánimo que afecta tanto a los pensamientos como a las emociones y a la conducta. La depresión está caracterizada por la tristeza y desinterés. Sin embargo, puede presentarse de muchas formas y con diferentes síntomas como:
– Tristeza
– Llanto
– Desesperanza
– Vacío
– Irritabilidad
– Cansancio
– Apatía
– Abulia
– Anhedonia
– Problemas sexuales
– Problemas de sueño
– Alteración del apetito
– Culpabilidad
– Problemas de memoria
– Problemas de concentración
– Enlentecimiento psicomotor
– Pensamientos sobre la muerte
Si crees que puedes presentar depresión o algún trastorno depresivo, será necesario que acudas a un profesional para que realice una evaluación y diagnóstico de tu caso. También puedes seguir estos pasos:
1. Haz algo que te haga sentir bien
2. Haz algo que te guste
3. Planifica actividades
4. Relaciónate
5. Enfócate en el aquí y el ahora
6. Cuestiona tus creencias
7. Encuentra el sentido de tu vida
8. Proponte metas
9. Mantén unos hábitos saludables
10. Cuídate
A veces lo que necesitamos es el ejemplo de alguien que a pesar de sus dificultades, nos habla de su lucha diaria por sobrevivir, pero sobre todo por triunfar en aquello que le gusta y sus muchas ganas de vivir.
Un ejemplo de esto, lo tenemos en Harris, un joven ciego y sordomudo que triunfa como cantante de góspel
Harris tiene 26 años, es ciego y mudo y sólo escucha con el 20% de su oído derecho.
Harris es el líder y único integrante masculino de El grupo Malagasy Gospel que canta por los derechos de la infancia de Madagascar y está formado por niñas y adolescentes de nueve a 26 años de los barrios más pobres de Tulear, una zona costera con playas paradisíacas al sur de Madagascar.
Cuando Harris quiere decir algo, canta, porque no puede formular una frase completa, pero entona de maravilla. Harris sufre problemas cardíacos y padece la enfermedad de Norrie, una alteración ocular hereditaria. Pero, como contrapeso, tiene una gran virtud: muchas ganas de ser feliz.
Apenas puede manejar sus manos, pero cuando está extremadamente contento las agita con fuerza en el aire. El canto y sus movimientos son la única forma que tiene de comunicarse con el mundo exterior. Quienes lo conocen lo consideran un superdotado en el ámbito de la música.
«Es un ejemplo para sus compañeros», señala José Luis Guirao, presidente de la Fundación Agua de Coco, la ONG que impulsa el funcionamiento de este grupo musical que está amadrinado por Estrella Morente y que ahora realiza una gira por España.
La familia de Harris, como la de muchos niños y jóvenes en Madagascar, está desestructurada. No sabe cuántos hermanos tiene, su madre murió y su padre reside lejos del centro de estudios para sordomudos. Por eso vive, junto a 40 niñas, en el hogar de esta organización que se dedica a mejorar la calidad de vida de los críos más desfavorecidos en el país, a través de la educación. El joven de la sonrisa amplia y contagiosa no se cansa de remar contra la corriente, en una región donde los discapacitados no salen de sus casas.
Malagasy Gospel se creó para ofrecer una alternativa de ocio positivo a estos niños y jóvenes. Este mes recorre los escenarios de varias ciudades españolas para cantar por los derechos de la infancia y exponer la realidad de Madagascar. A 11 años de su creación, el grupo ya ha realizado más de 80 conciertos por España, Suiza, Francia y Andorra con más de 30.000 espectadores que han celebrado su talento y autenticidad.
La comida favorita de Harris es el pollo, un alimento que rara vez encuentra en su ración diaria. Sin embargo, durante la gira en España se ha transformado en un plato recurrente. «Para ellos cada bocadillo aquí es como la cena de Nochevieja. Hay muchos que no comen ni dos veces al día, imagínate», agrega el presidente de Agua de Coco.
Lo que no puede expresar con palabras, Harris lo dice cantando. La música se transformó en un remedio inagotable que lo alimenta y lo emociona hasta las lágrimas, igual que a sus pares. Sus ojos no ven, pero su mirada brilla en cada espectáculo, en el que ya se está acostumbrando a que lo aplaudan cada vez con más fuerza.
Aquí puedes conocer más de Harri y del grupo Malagasy Gospel
“Ganas de ser feliz”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, podemos hacerlo en momentos que estamos eufóricos, con ganas de vivir, de comernos la vida, y está bien. Muy bien.
Pero tenemos que reconocer que algunas veces acudimos a la Palabra de Dios en momentos que “no tener gana de nada” o incluso “sin tener ganas de vivir”, a lo mejor como último recurso para ver que nos dice.
No importa el motivo o la causa que nos lleve a acercarnos a la Palabra de Dios, lo que importa es que nos acercamos, y que abrimos sus hojas porque entendemos que ahí está lo que necesitamos cada día.
Si hoy es uno de esos días en los que no tienes gana de leer la Biblia, te invito a que me acompañes.
