Mirando dentro del corazón
Otro de mis momentos de extra fue en el quirófano de un hospital donde teníamos diferentes equipos y nos preparábamos para una intervención a corazón abierto (claro todo era ficción) , pero estando allí consideraba un aspecto de la mirada de Dios.
Inventamos todo tipo de equipos y productos (scaner, rayos x, tac, ecógrafos, nanotecnología, contractes, etc) que nos ayudan a ver nuestro cuerpo por dentro y encontrar lo que está mal.
Y luego tenemos la parte de nosotros que sigue siendo desconocida: los pensamientos, las intenciones del corazón, las motivaciones, etc.
Cuando nos expresamos y nos comunicamos, estamos usando tanto lo que se puede ver, como lo que no se puede ver.
Una persona enferma del corazón por ejemplo, se puede diagnosticar con la ayuda de los equipos y productos, pero no se pueden ver por ejemplo las intenciones que salen de ese corazón y qué relación tiene, si es el caso, con ese mal que manifiesta.
Nosotros estamos limitados, pero Dios no tiene límites, Él conoce el todo de una persona, su exterior, y su interior y también esa parte desconocida para nosotros.
Y tiene algo que decirnos, por eso vamos a coger este día como ejemplo este versículo de la Biblia:
“Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:” Mateo 15:8-10
Y ahora si nos añadimos a esa multitud, vamos a oíd y entended lo que tiene para nosotros hoy.
