Momentos decisivos
Desde el momento en que tenemos memoria, hasta el día de hoy, seguro, hemos tenido “momentos decisivos” que hemos intentado guardar en nuestra mente. El problema es que al intentar recordar, la imagen y los detalles que rodean ese momento decisivo, no es nítida del todo. De ahí que nos ayudemos de otros recursos como la pintura, el audio, el vídeo…, pero hoy nos vamos a centrar en la fotografía.
El propósito final de la fotografía es la captura de una imagen, decisiva, precisa, única e irrepetible, fugaz, y significativa, sobre todo aquella que implica movimiento y acción, y que nosotros consideramos que es uno de esos “momentos decisivos”, ya sea en nuestra vida o algún acontecimiento que nos rodea.
En 1952 Henri Cartier-Bresson expuso su idea de que la imagen fotográfica de ese “momento decisivo”, debía captar el flujo de la vida, la espontaneidad cotidiana de personajes reales, la esencia de cada situación que lleve a imágenes sinceras de gente en situaciones cotidianas de la vida real, capturadas de forma espontánea mientras viven, trabajan o se mueven por la ciudad en sus quehaceres cotidianos. Imágenes auténticas, sin ningún tipo de fingimiento, en la que los sujetos ignoran que están siendo fotografiados y no posan para el fotógrafo.
Cada vez resulta más complicado realizar este tipo de tomas sin entrar en conflicto con consideraciones de tipo ético y legal y no caer en alterar la toma inicial con un procesado que la desvirtúe, añadiendo o quitando elementos de la captura original, alterando los colores de forma poco natural, o modificando de forma acusada el contraste o el enfoque.
Una foto ideal de un “momento decisivo” debería provocar lo que Roland Barthes denominó «punctum», una intensa emoción que atrapa y sacude al observador. Puede ser el recuerdo de alguna situación vivida en el pasado, un gesto que nos recuerda a alguna persona significativa, una atmósfera que nos retrotrae a nuestra infancia, etc.
Porque si la fotografía impacta en el ojo y el corazón del observador, se debe en gran parte a que el fotógrafo vivió y sintió como suyo propio ese “momento decisivo” cuando tomó la foto, un instante de claridad y conciencia plena en el que la escena también resonó con fuerza en su mundo afectivo. Un impulso, con frecuencia inconsciente, le lleva a prever la importancia del momento y la relevancia de la escena que discurría ante sus ojos antes de disparar.
Como siempre, vamos a llevar este tema a la Biblia y nos encontramos que:
La Biblia es también una recopilación de “momentos decisivos”, seleccionados por Dios, y transmitidos por inspiración a los aproximadamente 40 escritores de diversas procedencias, por un periodo de 1500 años, donde se ve reflejada la vida diaria de las personas sin fingimiento y sin ser conscientes que sus vidas, serían de testimonio para la eternidad
“Momentos decisivos” que nos impactan en el corazón y nos ayudan a introducirnos y vivir y sentir, cada momento reflejado, y nos ayudan a entender quién es el autor de la Biblia y la finalidad por la que ha llegado a nosotros Su Palabra.
Por eso es importante, y te invito a que hagas el curso de 10 lecciones con el tema “la inspiración de las escrituras”.
