01. El reconocimiento de la gravedad del pecado
Dios llama a crecer: ocho estudios con el propósito que el creyente reafirme su compromiso de seguir fielmente a Jesucristo. Para ello se estimula la comprensión y obediencia de los principios básicos de la Palabra de Dios.
ESTUDIOS BÍBLICOS EVANGELÍSTICOS
1 – El reconocimiento de la gravedad del pecado en el ser humano. – Romanos 3.9-20
9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
14 Su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 Quebranto y desventura hay en sus caminos;
17 Y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Enseñanza central
Todos los seres humanos están bajo el poder del pecado
Las actividades de aprendizaje
Información general El texto de esta lección (Romanos 3:9-20) es la conclusión de un argumento del apóstol, según el cual todos los seres humanos están bajo la culpabilidad y el poder del pecado. Es importante comprender bien el mensaje de este texto, a fin de apreciar mejor el amor de Dios hacia nosotros (comp. Romanos 5:8).
A continuación se presentan cuatro actividades que usted deberá realizar que ampliará su aprendizaje respecto al mensaje del texto.
Actividad 1 Preliminares para el estudio
1.1. Haga oración y pídale al Señor que lo ilumine para comprender el mensaje del texto.
1.2. Haga una lectura completa de los capítulos 1 al 3 de la carta a los Romanos.
1.3. Lea el texto de Romanos 3:9-20 en las tres versiones antes indicadas.
1.4. Trate de memorizar Romanos 3:20.
Actividad 2 Observación del texto (Romanos 3:9-20). ¿Qué dice este texto? Observe detenidamente el texto y conteste las preguntas que se plantean a continuación:
2.1. ¿Quiénes están bajo pecado, según el v. 9?
2.2. ¿Cuáles acusaciones se hacen a los seres humanos, según los vv. 11, 12?
2.3. ¿Qué dicen los vv. 13, 14 acerca de la manera de hablar de los seres humanos?
2.4. ¿Cómo se describe el andar de los seres humanos, según los vv. 15-18?
2.5. ¿Cuáles son los propósitos de la Ley, según el v. 19?
2.6. ¿Para qué sirve la Ley, según el v. 20?
Actividad 3 Interpretación del texto (Romanos 3:9-20). ¿Qué significa este texto?
¿Cuál es su mensaje? Lea de nuevo el texto, haga su análisis y conteste las pre-
guntas que se plantean a continuación:
3.1. ¿A quiénes se refiere la frase: somos mejores que ellos? v. 9.
3.2. ¿A qué se refiere Pablo cuando dice: ya hemos acusado a judíos y gentiles? v. 9 (RVA).
3.3. ¿Qué significa la afirmación: tanto los judíos como los gentiles están bajo pecado? v. 9.
3.4. ¿Qué relación encuentra entre los vv. 9 y 19?
3.5. ¿Con qué propósito incluye Pablo las citas de los vv. 10-18?
3.6. ¿A cuáles personas se refiere la frase: a quienes están sujetos a ella? v. 19.
3.7. ¿Qué significa la afirmación: mediante la ley cobramos conciencia del pecado? v. 20.
3.8. El texto habla de judíos y gentiles. ¿Con qué grupos de personas pudiéramos comparar a estos dos grupos en el día de hoy?
3.9. ¿Cuál es la enseñanza fundamental de este texto?
3.10. ¿Qué principios se derivan de este texto?
Actividad 4 Aplicación del texto (Romanos 3:9-20). ¿Qué significa el texto para mi vida? Lea nuevamente el texto, revise el estudio que ha hecho y conteste las preguntas siguientes:
4.1. ¿Cuál es mi reacción frente a la acusación dada en el v. 9? Argumente su respuesta.
4.1.1. ¿Busco argumentos para justificar que no soy tan pecador?
4.1.2. ¿Me comparo con otros y concluyo que soy mejor que ellos?
4.1.3. ¿Reconozco mi culpabilidad ante Dios?
4.1.4. ¿Le doy gracias a Dios porque envió a Jesucristo para pagar mi culpa?
4.2. Si reviso mi vida hoy a la luz de todo este texto, ¿en cuáles aspectos puedo reconocer que soy culpable?
4.3. ¿Hasta qué punto hago «buenas obras» para tratar de obtener el favor de Dios? (v. 20) ¿Qué logro con esto?
4.4. ¿Cuáles cambios en mi vida han sido reforzados por el estudio de este texto?
4.5. ¿De qué manera puedo aplicar a mi vida los principios que enseña este texto?
Resumen de la lección 1
La gravedad del pecado en el ser humano
Todos los seres humanos están bajo el poder del pecado.
El contenido de Romanos 3:9-20 puede resumirse en tres sencillas, pero severas conclusiones:
Primera: Todos los seres humanos están bajo la culpabilidad y el poder del pecado (v. 9).
Segunda: Todos los seres humanos se han depravado por completo (vv. 10-18).
Tercera: Todos los seres humanos están bajo el juicio de Dios (vv. 19, 20).
De acuerdo con el análisis del texto y su contexto, se puede redactar su mensaje
en términos contemporáneos en tres grandes conclusiones:
Primera: Todos los seres humanos que hoy siguen otro camino que no sea Jesu-
cristo, están bajo la culpabilidad y el poder del pecado.
Segunda: Todos los seres humanos que no aceptan el sacrificio de Jesucristo, sean abiertamente incrédulos o sinceramente religiosos, siguen el camino de la depravación de la vida que poco a poco se manifiesta en su carácter, su lenguaje y su conducta en general.
Tercera: Todos los seres humanos en este mundo están bajo el juicio de Dios y nada pueden hacer por sus propios méritos que sea suficiente para librarse de él. La única respuesta es aceptar el sacrificio de Jesucristo, que es suficiente para perdonar nuestros pecados. Sólo Jesucristo tiene poder para hacer del ser humano una nueva creación. Sólo el evangelio da verdadero significado a la vida.
El texto de Romanos 3:9-20 trata acerca de dos grupos de personas identificados como gentiles y judíos.
El primero, abiertamente incrédulo y hostil a Dios, está bajo juicio y sentencia de muerte; el segundo, profundamente religioso, también está bajo pecado y juicio de Dios. Aunque bajo otros calificativos, nuestra sociedad también tiene estos dos grupos de personas: están los incrédulos, que se aventuran a vivir sin Dios y no consiguen más que desesperanza; y están los religiosos, que se escudan en sus «buenas obras» para ganarse el cielo, pero nunca están seguros de haberlo logrado y, por tanto, también tienen desesperanza. Ambos necesitan la correcta relación con Dios a través de la fe en el sacrificio de Jesucristo.
Estos son a lo menos tres principios que se derivan de este texto:
1. Todos los seres humanos somos igualmente culpables de pecado delante de Dios.
2. El pecado afecta toda la vida de los seres humanos: su carácter, su mente, su lenguaje, su conducta en general.
3. No hay nada, aparte de Jesucristo, que pueda librar a los seres humanos de la culpabilidad y el poder del pecado.
Conocida esta realidad, ¿qué debemos hacer como cristianos?
1. Debemos dar gracias a Dios porque envió a Jesucristo para perdonar nuestros pecados.
2. Debemos procurar un estilo de vida alejada del pecado conforme a la nueva vida que tenemos en Cristo.
3. Debemos anunciar a nuestros semejantes que ellos también pueden tener salvación mediante la fe en el sacrificio de Jesucristo.
Una reflexión final
Si todavía usted no está seguro/a que ha confesado sus pecados a Dios a través de Jesucristo y que ha sido perdonado/a, hoy es el día aceptable, hoy es el día de salvación. Hoy puede hacerlo (comp. Romanos 10:9, 10).
Si necesita más ayuda
Si a través de este estudio usted tiene preguntas, dudas, consultas, etc. No vacile en buscar la ayuda espiritual que necesita.
– Busque una iglesia evangélica en su ciudad o hable con el pastor o responsable de su iglesia acerca de su decisión de crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios.
– Si desea comunicarse con nosotros, puede hacerlo a través de la página de contacto o pulsando aquí
