04. La obediencia a la Palabra de Dios
Hacia el encuentro con Jesús cinco estudios que tienen el propósito de llevar a la persona a una nueva relación con Dios a través de Jesucristo.
ESTUDIOS BÍBLICOS EVANGELÍSTICOS
4 – La obediencia a la Palabra de Dios – Mateo 5.17-20
17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Verdad central de Mateo 5:17-20
El discípulo de Jesucristo obedece la Palabra de Dios.
Información general sobre el texto de Mateo 5:17-20
Para Jesús fue prioridad obedecer la Palabra de Dios.
Él mostró absoluta obediencia a ella y exhortó a sus oyentes para que también la obedecieran.
Cuando Jesús le habló a sus seguidores, la Palabra de Dios (la Escrituras) se refería básicamente al Antiguo Testamento.
Hoy las Escrituras están compuestas por el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Por supuesto, para obedecer lo que la Biblia enseña es necesario interpretarla correctamente.
Esto fue, precisamente, lo que Jesús hizo, según lo dice el párrafo de Mateo 5:17-20.
La esencia del párrafo es que la obediencia a la Palabra de Dios es un requisito fundamental para ser un discípulo de Jesús.
Pero el seguimiento a Jesús implica tanto obedecer como enseñar a otros a obedecer lo que la Palabra de Dios enseña.
Así que, no se trata sólo de conocer; es necesario obedecer y enseñar a otros a obedecer la Palabra de Dios.
Preguntas para reflexionar sobre el texto de Mateo 5:17-20
Después de leer varias veces el texto de Mateo 5:17-20, responda las siguientes preguntas:
1. En estos versículos, Mateo relata las palabras de Jesús. Jesús habla de su relación con la ley y los profetas. Bien puede decirse que la ley y los profetas se refieren a lo que existía de la Biblia en aquel tiempo. ¿Según estos versículos, entonces, qué dijo Jesús acerca de la Biblia?
2. Según el versículo 18, ¿por cuánto tiempo estará vigente la Biblia?
3. Según el versículo 19, ¿qué pasará si una persona desobedece lo que enseña la Biblia?
4. Según el versículo 19, ¿qué pasará si una persona obedece lo que enseña la Biblia?
5. En el tiempo de Jesús, los maestros de la ley y los fariseos les enseñaban la ley al pueblo, pero ellos mismos no obedecían lo que enseñaban. Ahora, según el versículo 20, ¿qué tiene que hacer una persona para entrar en el reino de los cielos?
6. Reflexione sobre la siguiente afirmación: Jesús es modelo de obediencia a la Palabra de Dios. ¿Piensa que esta afirmación se deriva de este texto? ¿Qué lo hace pensar así?
7. Reflexione también sobre la siguiente afirmación: La palabra de Dios tiene vigencia en cada generación. ¿Se deriva este concepto de este texto? Explique su respuesta.
8. Reflexione de nuevo sobre lo que enseña Mateo 5:17-20. Responda estas preguntas: ¿Por qué es importante obedecer lo que enseña la Biblia? ¿Qué significa obedecer lo que enseña la Biblia?
9. Hágase una auto-evaluación respecto a su relación con la Biblia. ¿Qué lugar ocupa la Biblia en su vida? Un mensaje central de la Biblia es que Jesucristo murió por nuestros pecados y ahora nos invita a seguirlo a él. ¿Es usted un seguidor de Jesucristo? Si a través de este estudio se ha dado cuenta que usted realmente no está siguiendo a Jesucristo, no espere más; tome hoy mismo la decisión de seguirlo. Pídale perdón por sus pecados y deje que él sea el Señor de su vida.
Reflexión final sobre el texto de Mateo 5:17-20
Si ha respondido las preguntas anteriores, ya ha reflexionado bastante acerca del texto de Mateo 5:17-21 y del tema que trata.
Un concepto fundamental de este texto es que el discípulo de Jesús debe obedecer y enseñar a otros a obedecer la Palabra de Dios. Son dos asuntos que no se pueden invertir.
Para enseñar a otros a obedecer, primero es necesario que el que enseña obedezca.
Para obedecer la Palabra de Dios primero es necesario que nuestra propia vida sufra una transformación, y esta transformación sólo la puede hacer Jesucristo.
Él puede cambiar nuestra vida.
¿Piensa que su vida necesita cambios? Invite a Jesucristo a su corazón para que él haga los cambios que usted no puede hacer por sí mismo.
