09. Las bodas
Ministerio Pastoral prepara líderes para pastorear al rebaño de Cristo, entrenados en los aspectos y responsabilidades del ministerio pastoral. Se busca que el futuro pastor sea un hombre de Dios íntegro. Da énfasis en quién es el pastor como persona. Incluye cómo organizar y administrar su tiempo en el pastorado e informa sobre la celebración de las ordenanzas, funerales y otros servicios especiales. Su profesor es el educador cristiano, Gilberto Abels.
Cómo celebrar una boda
Gilberto Abels
La introducción:
El matrimonio es una institución civil así como religiosa, y por lo tanto sujeta a reglamentos legales. El ministro debe familiarizarse con las leyes del estado o nación donde se celebrará la boda y cumplir al pie de la letra con los requisitos de la ley. Infórmese con el oficial del gobierno indicado y con un ministro de experiencia. En muchos países de habla española es preciso que los contrayentes presenten el certificado de las autoridades civiles, comprobando que ya se ha verificado el matrimonio. La ceremonia puede verificarse en el templo o en una casa particular, pero siempre ante testigos. El ministro debe estar seguro que los contrayentes han cumplido con los requisitos de la ley civil.
La fórmula sencilla:
Conviene ensayar de antemano el orden del programa, la manera de entrar y de salir para evitar confusiones.
Los contrayentes puestos de pie ante el ministro, el hombre a la derecha de la mujer, y los respectivos testigos.
El ministro dirá:
«Estamos aquí reunidos en la presencia de Dios y de estos testigos para solemnizar ante el Todopoderoso, y en el nombre de nuestra santa religión, el contrato de matrimonio que este hombre y esta mujer (ya han celebrado ante las autoridades civiles) (desean realizar).»
En seguida el ministro añadirá:
«Si la intención de ustedes es unirse como marido y mujer, lo manifestarán tomándose de la mano derecha.»
Dirigiéndose al hombre:
«¿Toma usted a esta mujer, cuya mano sostiene, como su legítima esposa; promete usted solemnemente delante de Dios y de estos testigos, que usted la amará, honrará, consolará; que se conservará solamente para ella, cumpliendo los deberes de un esposo para con su esposa, mientras Dios le conceda vida?»
El hombre responderá:
«Si, lo haré.»
El ministro dirigiéndose a la mujer:
«¿Toma usted a este hombre cuya mano sostiene como su legítimo esposo; promete usted solemnemente delante de Dios y de estos testigos, que lo amará, honrará, consolará; que se consagrará solamente para él, cumpliendo con todos los deberes y obligaciones que una esposa tiene para con su esposo, mientras Dios les conceda vida?»
La mujer responderá:
«Si, lo haré.»
Si va a usar anillo, el ministro lo tomará de la mano del hombre. Dirigiéndose a él:
«¿Le ha dado usted este anillo a ella como prenda y prueba de que la toma como su legítima esposa, y que es señal de amor puro y sincero de que usted la amará, y cumplirá fielmente los sagrados votos con que ahora se ha juramentado con ella, tomándola como su esposa?»
El hombre responderá:
«Sí, señor.»
Dirigiéndose a ella:
«¿Acepta usted este anillo de este hombre, a quién ha tomado como su legítimo esposo, como prueba y prenda de amor verdadero, y de que cumplirá fielmente los votos sagrados que le ha hecho.?»
La mujer responderá:
«Si, señor.»
El ministro devolverá el anillo al hombre indicándole que se lo ponga a la mujer: (se pone el anillo) En seguida dirá:
«Sea esto el sello de vuestra mutua fe y vuestro mutuo afecto y felicidad, recuerdo de este sagrado servicio, y de los sacrosantos lazos del matrimonio, por los cuales os habéis unido en santo matrimonio hasta que la muerte os separe.
Por cuanto este hombre y esta mujer solemnemente, y delante de Dios y de estos testigos se han dado y empeñado su fe y palabra el uno y el otro, y lo han manifestado por la unión de las manos, yo los declaro marido y mujer en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. A los que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.»
¿Qué es un «ministro matrimonial»?
La pareja escoge ser casado por un juez o por un ministro, pero no por los dos; y los matrimonios son igualmente legales. A consecuencia, muchos ministros ganan dinero casando a la gente en sus casas, jardines, parques, salones, la playa, etc. Algunos hasta compran templos viejos y los acondicionan para ser «Capillas Matrimoniales.»
Todo esto es legítimo, legal y un servicio usado por muchas parejas que no tienen ligas con una iglesia en particular pero desean tener una boda sencilla y religiosa. Las personas también optan por este medio cuando es su segundo matrimonio o simplemente porque no tienen para una boda costosa. Los «ministros matrimoniales» predominan en este trabajo porque muchos jueces no quieren salir de sus oficinas a celebrar bodas en lugares especiales para los novios.
La información en esta publicación es solamente una guía para el ministerio y no pretende ofrecer consejo legal de ninguna manera o forma. El artículo es una obra de referencia que puede o no ayudarle a hacer decisiones informadas acerca de su ministerio. Ni el autor, ni esta página de Internet son responsables por ninguna repercusión legal o consecuencias negativas resultado del uso de esta información.
PREGUNTAS SOBRE LA LECCIÓN
1. ¿Qué es el Matrimonio?
2. ¿Qué cosas debe tener en cuenta un ministro antes de celebrar bodas?
El artículo citado arriba es una selección tomada del libro titulado «Anhelando Obispado» escrito por el Rvdo. Gilberto Abels.
