Hoy en el paraiso

lucas2343

De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso

Lucas 23:43

En una ocasión Cristo estuvo en una barquita con sus discípulos camino a Capernaum cuando una tormenta empezó a azotarlos y ponerles en miedo. El Señor estaba dormido, cuando fue despertado por hombres ansiosos y temerosos diciéndoles “¡Acaso no te importa que moriremos, la tormenta, mirá la tormenta!” El Señor se levantó y reprendió al viento y al mar diciendo “calla, enmudece, y cesó el viento, y se hizo grande bonanza” (Marcos 4:35-39)

Un dia como hoy, el Señor estaba siendo azotado y maltratado. No ha dormido, ha sido una vigilia de mucho dolor, pesar, tristeza, confusión, y es que la tormenta de nuestros pecados lo azota, le quiere quitar su temple, le quiere hacer perder la misión a la cual vino. Entre sus discípulos, había confusión. “El Señor, El Señor, lo hemos perdido”, clamaban y tal vez como aquella barquita que pasaron esa tormenta, ahora pasando otra , le han de haber querido decir, ¡Maestro morimos! Pero en esta tormenta, no había a quien despertar para que los salvara. El Maestro estaba preso, siendo preparado para una muerte injusta, porque el cordero de Dios había sido entregado a una mar de hombres que lo querían destruir y así sería.

Pero igual a ese recuento de la tormenta en Marcos 4:35-39, en el versículo 42 hay algo bien maravilloso:

Entonces sintieron un gran temor, y se decían el uno al otro:
—¿Quién es este, que aun el viento y el mar lo obedecen? Marcos 4:41

Ahora podemos también asombrarnos y decir
—¿Quién es este, que hasta puede ofrecer el Paraíso y le abre sus puertas al clamor del SEñor para poder dejar entrar a un mortal, criminal, que según él mismo dice haber recibido la sentencia que merecía, según sus hechos.

—¿Quién es este, que en medio de la burla, el sufrir y a las puertas de la muerte, encuentra las fuerzas para decir en Mi reino estarás hoy mismo?

—¿Quién es este, que puede ver más allá de lo que el ojo humano puede ver, trascendiendo desde el mundo terrenal a los espiritual?

Mejor que El te diga:

«No temas. Yo soy el primero y el último, 18 el que vive. Estuve muerto, pero vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. Apocalipsis 1:17-18

Cristo es el gran Yo Soy. El es el Hijo de Dios, El es el redentor de los hombres. El es quien perdona los pecados. El es el Rey de reyes, y Señor de señores. Mi Dios y mi Señor dijo Tomás. El inocente.

Pero ambos criminales ahora cuelgan al lado del Señor. Y el uno se burla de Cristo. Enseña sus vileza, su egoísmo, su ambición pero también su falta de humildad. El ha sido juzgado y dado la pena de muerte de crucificción y se encuentra cumpliendo su sentencia. En realidad es burla. Indignado trata de ofender a otros. Hay que saber también que ese hombre estaba sufriendo. Pobre espiritualmente, quebrado, reconocido por los hombres como un criminal el como decimos estaba “tocando fondo”. Se estaba ahogando y pronto morirá. Sin esperanza, buscando un Salvador, pero no queriendo reconocer al Salvador. “—Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.” Dame una prueba mas decia, Sus ojos no podían ver. Estaban ciegos. Y así es la condición humana en su estado más vil. Su naturaleza es esa. Nos estamos muriendo, El Salvador vino y nos ofrece salvación, pero lo vitupereamos y nos burlamos de El. Hoy puedes escuchar las burlas, “Cristo no es el Rey de Reyes, es mas es una opción no Dios” “Otros dicen, que es solo un profeta” “No existe”,….. no lo ven. El nos quiere salvar pero no miramos su amor para nosotros. Y nos dejamos ir sin esperanza a la muerte…

Pero te quiero advertir. Si te encuentras despreciando y criticando a este hombre. Acuérdate que todos somos malhechores ante Dios porque:

8 Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8 (RV1995)

En el segundo criminal, podemos ver a aquellos que se arrepienten y creen. Que al verse ellos y ven a Cristo quien está en la cruz se autoproclaman culpables y se humillan. Y dicen en la humildad de corazón, quebrado espiritualmente, pero ahora abiertos los ojos dan un grito que dice: “Sálvame”, …Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero éste ningún mal hizo. ¡¡Sálvame!!

No se que habrá hecho este malhechor, no nos dicen las escrituras. Pero al compararse con Cristo, este hombre talvez habrá hecho cosas abominables pero Jesús hizo las maravillas de Dios. Talvez el criminal quitó la vida pero Cristo dio la vida. Talvez robó comida, pero Jesús dio de comer. Talvez maltrató a una mujer, pero Cristo le dio la dignidad a una mujer. Talvez usurpó del gobierno pero Cristo dio al Cesar lo que era del Cesar. Talvez, no cumplió la ley de Moisés, pero Cristo cumplió toda profecía e inclusive hasta morir en la cruz. Talvez, le fue infiel a su familia, pero Cristo a los suyos vino. …..

Más encontramos la gracia de Dios derramada en Cristo hasta para ese criminal, lo cual iguales todos somos antes de haber aceptado a Cristo. Veámosla actuar desde el escenario de la crucifixión del Señor:

40 Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo:
—¿Ni siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios? 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero éste ningún mal hizo.

…y este hombre hace lo que solamente puede hacer un hombre espiritualmente quebrado pero reconociendo que hay ayuda… como un enfermo que acepta finalmente su condición y acepta recibir la medicina:

42 Y dijo a Jesús:
—Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. Lucas 23:38-42

Alzando la vista el Señor, -cansado, sangrando, ya por morir, respirando despacio, tratando de alcanzar un suspiro, porque sus pulmones están siendo presionados-, hace lo que El vino a hacer y lo ve y le dice:
—De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Luk 23:43

Y los ojos del malhechor se han de haber agrandados. El hombre por primera vez recibe aceptación. Recibe un verdadero respirar. Recibe esperanza. Si se hubiera podido bajar, iría a los brazos de su Salvador. Porque eso fue lo que él recibió, la salvación. El ha recibido la Salvación. Porque Cristo lo confirmó. “Hoy” es del dia de la salvación:

2 porque dice:
«En tiempo aceptable te he oído,
y en día de salvación te he socorrido».
Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación. 2Co 6:2

Algo más, el Señor no le responde al otro que le ofendía. Pero si dijo “Perdonalos Padre porque no saben lo que hacen”, más como el, Tu y yo debemos de recibirle o no, creerle o no… Que desgracia fue que el hombre no creyó, No pudo estar “hoy con el Señor”. “Porque el dice Hoy conmigo estarás”. Así que te animo si para que creas y lo recibas.

Solo me inmagino este hombre, que fue salvo por el Señor y llevado a las puertas celestiales del paraíso, y donde no hay dolor, sufrimiento, solo paz, y abundancia, entrando al paraíso cantando:

“En la cruz, en la cruz
do primero vi la luz
Y las manchas de mi alma yo lavé
Fué allí por Fe do vi a Jesús
Y siempre feliz con El seré.”

Iglesia, predica al Señor, el sacrificio en la cruz, y sirve como el sirvió. Porque nunca sabrás talvez cuando un malhechor -Tal como tu y yo antes lo éramos,- podrá ver al Señor y ser salvo!

Porque:

Romanos 5:8 (RV1995)
8 Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

¡Cree en Jesús!

Por Carlos R Martinez de CristoVid


HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO – por Lionel Alvarez Lira – Iglesia Latina en Milán

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