Levántate y Anda

marcos211

A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

Marcos 2:11

Tres Cosas Que Pueden Paralizar Tu Vida. (Primera Parte).

Dr. Serafín Contreras Galeano

Desde mi juventud quise practicar un Deporte de movimiento como el Football o Base Ball , no pude por sufrir de los meniscos en mis rodillas. El único deporte que pude prácticar fue la natación, ya que no había que hacer giros violentos. Por eso, cada vez que mis amigos me invitaban a practicar uno de esos deportes de acción rapida simplemente contestaba con un solemne: “No Puedo”.

Una mañana al revisar mi correo electrónico recibí el siguiente pensamiento que comparto con ustedes:

“No puedo” es la peor frase que se ha escrito o hablado, haciendo más daño que la calumnia o las mentiras. Sobre ella muchos espíritus fuertes se han quebrantado y con ella muchos buenos propósitos mueren.

Brota, cada mañana, de los labios de quienes no piensan y nos roban del valor que necesitamos durante el día. 
Suena en nuestros oídos como una advertencia enviada a tiempo y se ríe cuando tropezamos y caemos por el camino.

“No puedo” es la madre de la iniciativa débil; es quien prohija al terror y al trabajo a medio hacer. 
Debilita los esfuerzos de inteligentes artesanos y hace del que labora un indolente conformista.

Envenena el alma del hombre con visión, aplasta en su infancia muchos planes. 
Saluda al trabajo honesto con abierto desprecio y se burla de las esperanzas y lo sueños del hombre.

“No puedo” es una frase que nadie debiera pronunciar sin ruborizarse; el pronunciarla debiera ser motivo de vergüenza. 
Diariamente aplasta la ambición y el valor; devasta el propósito del hombre y acorta sus metas. Despréciala con todo tu odio por el error que inculca; rehúsale el alojamiento que busca en tu mente.

Ármate contra ella como contra una criatura de terror y todo lo que soñamos algún día lo obtendremos.

“No puedo” es la frase que, para la ambición, es un enemigo emboscado que busca destruir nuestra voluntad.

Su presa es, para siempre, el hombre con una misión y se inclina tan solo ante el valor, la paciencia y la habilidad. 

Ódiala, con odio profundo y permanente, porque una vez bienvenida, quebrantará a todo hombre, sin importar la meta que esté buscando. Más bien, sigue intentándolo y respóndele a ese demonio diciéndole: “Sí puedo”. Recordando con vehemencia lo que dijo el Apóstol Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4, 13.

Nadie valora lo que tiene hasta que no se pierde. Una de las cosas que poco se valora es la salud.

Salud es un regalo de Divino.
Salud Física, Emocional y Espiritual.

Hay muchas cosas que nos pueden paralizar, pero vamos a hablar hoy solo de tres.

El Individualismo y el Orgullo te paralizan.
Habiendo entrado de nuevo en Capernaúm varios días después, se oyó que estaba en casa. 
2 Y se reunieron muchos, tanto que ya no había lugar ni aun a la puerta; y El les exponía la palabra. 
3 Entonces vinieron a traerle un paralítico llevado entre cuatro. 
4

Y como no pudieron acercarse a El a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde El estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. 
5 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 
6 Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones:

7 ¿Por qué habla éste así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? 
8 Y al instante Jesús, conociendo en su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?

9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? 
10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 
11 A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. 
12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: Jamás hemos visto cosa semejante.
Marcos 2, 1-12

Vivimos en un mundo atiborrado de gente pero llenos de Soledad o mal acompañados. Este paralítico estuvo paralizado por mucho tiempo porque nadie estaba a su lado.

Individualismo, prepotencia, orgullo e independencia son cuatro hermanos que viven en una fortaleza.
Los amigos son el regalo de Dios. Pero buenos amigos, son regalo de Dios, porque malos amigos pueden paralizar tu vida.

Individualismo o amistades equivocadas son el primer elemento que puede paralizar tu vida.
Jesús comienza por ser tu mejor amigo.
“Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando.
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias”. Juan 15, 14-15

La Acción de los amigos del Paralítico hicieron la diferencia en este hombre. La vida está llena de conexiones y cuando nosotros rompemos esas conexiones la vida deja de fluir ya que la misma corre a través de las conexiones.

Los Amigos del Paralítico:
Estuvieron al lado del amigo en su necesidad. Los verdaderos amigos se demuestran en medio de la necesidad.

Buscaron una solución a su problema. “Vinieron atraerle un paralítico”. Cuando yo estoy conectado con otros puedo ver como muchos de mis problemas empiezan a tener solución a través de esa gente que nos ama.

Frente a los obstáculos los amigos del paralitico buscaron una salida para él. “ Como no pudieron, levantaron el techo”. Yo solo no puedo, pero otros si pueden hacerlo por mi. Al romper mi individualismo veo como los obstáculos y barreras se caen a través de aquella hermosa gente que Dios me trajo como conexión divina.

La fe de los amigos bendijo al paralítico. “Viendo Jesús la fe de ellos”. Puedo disfrutar la bendición de Dios a través del fluir de vida que otros me transmiten cuando entiendo que no puedo seguir viviendo aislado. Y entonces cuando veo la bendición de Dios que toca mi vida a través de aquellos que me aman termino llenando mi vida de agradecimiento.

Agradece a:

Aquellos que desde su manera de ser, te ayudaron a ser más humano, mas sencillo, mas sensible a las cosas de Dios.
Aquel que inesperado y oportuno supo escucharte comprensivo.
Aquellos con quienes compartiste tus ratos de juego.
Aquel que te ayuda a develar tu riqueza interior.
Aquel que con su gran bondad te hizo ser sencillo.
Aquel que descubriste un día y “se quedo en ti”.
Aquel que corrigiéndote con cariño te hizo caminar.
Aquel que con su vida incansable te animó a luchar.
Aquel que sin cansancio siempre espero lo mejor de ti.
Aquel que te exigía siempre haciéndote crecer en la grandeza.
Aquel que te hace sentir importante cuando necesita de ti.
Aquel que estando lejos lo sentiste cerca.
Aquel que con su desacuerdo te hace descubrir tu verdad.
Aquel que sabes que te quiere y siempre te espera.
Aquel que siempre te anima a ver lo positivo.
Aquel que te quiere como eres animándote a crece r.
Aquel que con su necesidad de ti hizo que te sintieras “único”.
Aquellos que con su experiencia interior te ayudaron a conocer a Dios
y te anunciaron la buena noticia de que: DIOS ES TU MEJOR AMIGO Y TE AMA –Autor Desconocido.

Comienza por hacer de Jesús tu Amigo Eterno.

No te cierres a la belleza de la genuina y verdadera amistad. No vivas más solitario. Puedes estar solo, pero no tienes por que ser un Solitario. Sepárate de aquellos amigos que te llevan a la esclavitud y a la soledad interna.

Amigos, buenos amigos pueden ser el inicio de un gran milagro en tu vida, comenzando por el Milagro de la Salvación que da inicio hoy tu mejor amigo. Jesús.

Recuerda que no debes aislarte y ser indivualista y orgulloso porque eso puede paralizar tu vida y Ministerio.

Tres Cosas Que Pueden Paralizar Tu Vida (Segunda Parte).

Las Excusas en la vida te Paralizan.

“Y hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda y que tiene cinco pórticos. 
En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua; porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. 
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: ¿Quieres ser sano? 
El enfermo le respondió: Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo. 
Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda.

Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar.
Juan 5, 2-9

Las Excusas son el refugio de los que no quieren asumir responsabilidad en la vida.

Las excusas son las mentiras con que queremos convencernos a nosotros mismos para no hacer algo, o para evadir responsabilidades ante la vida

Las Excusas han existido en la humanidad desde el inicio del ser humano.

La excusa de Adán fue “La Mujer que me diste”. La Excusa de Eva : “La serpiente que creaste.

La Excusa del Paralítico: Otro me gana. En esta actitud vemos un estado de conformidad. El paralítico de Betesda podía decir con seguridad que él no podía hacer nada porque siempre otro le ganaba.

Ante Dios no hay excusa que valga.

Notemos estas frases típicas que parecen excusas válidas pero en el fondo no lo son.

“NO TENGO TIEMPO”. ¿Para qué mentir? Muchas veces es lo mismo que decir “no tengo ganas”. Es curioso que la gente más ocupada es justamente la que encuentra a veces más tiempo para hacer otras cosas.

“MI SALUD NO ME ACOMPAÑA”. ¿Está seguro? Piense en los grandes hombres y mujeres de la historia que podrían haber usado esta excusa para no hacer lo que hicieron.

“NO TENGO EDAD PARA ESO”. Si no tuvo la edad a los 20, tampoco la va a tener a los 40. Hay jóvenes de 70 años y viejos de 30. Sólamente es demasiado tarde cuando usted piense que es demasiado tarde.

“ME FALTA CAPACIDAD”. ¿No será más bien que le falta constancia?
Porque la constancia, la perseverancia, es el 90% de lo que después llamamos “habilidad”. La gracia es hacer trabajar más la inteligencia o capacidad que tiene.

“TENGO MALA SUERTE”. ¿De veras lo ha intentado? No busque Ud. suerte si no ha habido planificación, optimismo, lucha. Las dificultades hay que aprovecharlas para aprender, y los fracasos como lección para empezar de nuevo.

“TENGO MIEDO”. La indecisión y el aplazamiento de las decisiones lo hacen crecer. No hay que dilatar inútilmente lo que usted sabe que tendrá que enfrentar tarde o temprano. Hable con esa persona, vaya donde tiene que ir, tome esa decisión de una vez. Se sacará un peso de encima y adquirirá nueva confianza en usted mismo.-Autor Desconocido-.

La próxima vez que sea víctima de esta enfermedad y quiera usar una excusa de estas, piense primero… “¿A quién quiero engañar?”

Excusas son simplemente excusas y muchos han paralizado su vida, ministerio, sueños, proyectos y aún su familia.

Yo quisiera ser mejor, pero otro me sale adelante.

Si no fuera por……yo sería otro.

Quizás a este paralítico le hicieron falta los amigos.

Frente a las exigencias de la vida, no hay excusa que valga, porque Jesús está a nuestro lado.

Notemos lo que este pasaje dice:

Jesús lo Vio. El no se oculta de nosotros. Cuando los demás no ven, Él sí nos ve.

Jesús sabe toda la trayectoria de nuestra vida: “Cuando Jesús lo vio acostado allí, supo que ya llevaba treinta ocho anos enfermo; por eso no vale excusa, porque Él lo sabe todo.

Jesús no nos forza, sino que no pregunta: Quieres ser sano? Por qué esa pregunta?: Porque muchos no quieren ser sanos, ni salvos.

Jesús respeta nuestras decisiones.

Jesús no gasta tiempo con nuestras excusas. Frente a la excusa del parálitico “Jesús le dijó: Levantate, toma tu camilla y anda”.

En solo un instante, Jesús hace con tu vida lo que nadie más, ni alguna otra cosa puede hacer. “ Y al instante quedó sano, y tomó su camilla y echo a andar”.

NO vivas de excusas, vive la realidad.
No es por tu hijo. Ni por tu mujer, ni por tu esposo, ni por tu suegra, ni por el gobierno. Es tu responsabilidad. Jesús está cerca de ti para que comiences a andar en un nuevo sendero. Sendero de plenitud

La Dependencia en otro te Paraliza.

Cierto día Pedro y Juan subían al templo a la hora novena, la de la oración.

Y había un hombre, cojo desde su nacimiento, al que llevaban y ponían diariamente a la puerta del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban al templo. 
Este, viendo a Pedro y a Juan que iban a entrar al templo, les pedía limosna. 
Entonces Pedro, junto con Juan, fijando su vista en él, le dijo: ¡Míranos!

Y él los miró atentamente, esperando recibir algo de ellos. 
Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda! 
Y asiéndolo de la mano derecha, lo levantó; al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza, 
y de un salto se puso en pie y andaba. Entró al templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios.
Hechos 1, 1-8

Muchos viven de limosnas en la vida, cuando tienen la posibilidad de vivir en plenitud.
Vivir dependiendo de otro te puede paralizar de flojera:

Haz oido los 10 dichos del flojo? Bueno, acá están para que no caigas en ellos.

Se nace cansado y se vive para descansar.

Ama a tu cama como a ti mismo
Si vez a alguien descansando, ayúdalo.

Descansa de día para que puedas dormir de noche
El trabajo es sagrado, no lo toques.

Aquello que puedas hacer mañana, no lo hagas hoy.

Trabaja lo menos que puedas, lo que tengas que hacer que lo haga otro

Aquello que puedas hacer mañana, no lo hagas hoy.

Trabaja lo menos que puedas, lo que tengas que hacer que lo haga otro.

¡Calma! Nunca nadie se murió por descansar.

Cuando sientas deseos de trabajar, siéntate y espera que se te pase.

Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos.

¡Calma! Nunca nadie se murió por descansar. 
Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos.

Dependencia en cosas o personas, te roba la oportunidad de desarrollar el potencial divino puesto por Dios dentro de ti.

Dependencia nos lleva a vivir en la vida de limosnas, cuando la fuente de la vida esta más cerca de nosotros de lo que creemos.

La Biblia dice que este parálitico “Esperaba recibir algo de ellos”.

Pedro le dijo: No tengo plata ni oro, más lo que tengo te doy; en el Nombre de Jesucristo, Levántate y Anda.
Y él dio un salto…..y entró al templo con ellos, caminando, saltando y alabando a Dios.

No mires lo que no tienes, mira lo que puedes tener.

No extiendas tu mano hacia arriba, sino palma abajo.

No creas que si no tienes no lo logras, lo logras porque no tienes.

Dios no te hizo para estar sentado en la acera, sino para que entres al Templo, caminando, saltando y alabando a Dios.
Como este paralítico, hay muchos sentados a la puerta del Templo, pero eso no cambia nada.

REFLEXION.

Muchas cosas te pueden paralizar, pero hoy puedes andar.

No dejes que la soledad, las excusas o la dependencia en cosas y gente te limiten.

Dios tiene preparado para que comiences una nueva etapa en tu vida.

Dios no te hizo con parálisis mental, emocional, física o espiritual.

Permita que el más grande milagro de la vida te toque hoy.

Este es el primer día de tu vida que te levanta de una paralisis física, emocional, ministerial o familiar para lanzarte a un nuevo horizonte donde podrás ver el resplandor de la Gloria de Dios en tu vida. Fuiste hecho para las alturas no para vivir en las sombras del valle de la muerte de tu pobre y triste parálisis.

Jesús te dice hoy: Levántate, toma tu lecho y anda.

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