¡Nunca te olvidaré!

Olvidar es una acción involuntaria que consiste en dejar de recordar, o de guardar en la memoria, información adquirida. Olvidar es algo común y cotidiano y un signo del buen funcionamiento de nuestra memoria. El ser humano necesita “olvidar” para dar lugar a nuevos recuerdos.

Ahora bien, a medida que entramos en la madurez avanzada, con el deterioro cognitivo del propio envejecimiento, los problemas de la memoria pueden volverse un poco más acuciantes, en diferentes tipos de olvido. Alguna de las causas pueden ser:

– Problemas de salud: como déficit en la alimentación, o, carencia de vitaminas B6,B9,B12. En algunas ocasiones, este problema puede ser tratado y el olvido es reversible.

– Menopausia.

– Abuso de drogas o alcohol.

– Enfermedades como la hipertensión.

– Colesterol elevado.

– Algunas afecciones hepáticas.

– Trastornos de la glándula tiroides.

– Problemas emocionales como la ansiedad, el estrés, o incluso la depresión

– Pérdida de memoria por el envejecimiento

– Pérdidas de memoria asociadas a demencias

Tanto si se trata de un deterioro leve o más avanzado, la preservación de la memoria que aún queda intacta es un paso imprescindible, por lo que es necesario acudir a un médico para un diagnóstico y poner en marcha un plan de acción

Aquí te dejo un enlace con ejercicios para mayores, aunque se pueden usar para cualquier edad, porque los recuerdos olvidados no desaparecen, sino que son sepultados en el inconsciente:

Pero el olvido tiene otra faceta, y es cuando muchas veces no le prestamos importancia o interés a un asunto que aprendemos o sabemos.

Y uno de estos es nuestra relación con Dios. ¿Te ha pasado a ti?, ¿Te has olvidado de Dios?.

Puede que no hayas tenido algún altercado con Dios; simplemente te olvidaste de Él.

1º Olvidaste que Dios te había bendecido (Éxodo 23:25; Deuteronomio 7:13; 28:8)

2º Olvidaste los tesoros que no se guardan en esta vida (Proverbios 3:13-18; Colosenses 2:3)

3º Olvidaste que Dios es la verdadera seguridad (Salmo 71:5; 91:1; Efesios 3:12)

4º Olvidaste de cuidar tu alma “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto ¿de quién será? (Lucas 12:20; Lucas 16:19; Mateos 16:26; Job:12:10)

5º Olvidaste la muerte y el juicio “de la manera que está establecido que el hombre muera una sola vez y después(…)” lee el pasaje: Hebreos 9:27.

6º Olvidaste de estar preparado para ir al encuentro de tu Dios…Amós 4:12. Recuerda que Jesús dio su vida para sálvate (Juan 3:16; 5:24).

El olvido de Dios te ha llevado muy lejos de Él, pero todavía hay tiempo, porque ese ¡Nunca te olvidaré! es lo que Dios te está diciendo en este momento, para que te acerques a Él.

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