“Hay amores que…”

Hay amores… que matan

Hay amores… que se esfuman con los años

Hay amores… que su llama sigue viva

Hay amores… inciertos que son rosa y son espina

Hay amores… de los buenos, como tú

Hay amores… que se siembran y florecen

Hay amores… que terminan en sequía

Hay amores… que traen desengaños en la vida

Hay amores… que nos llevan al abismo

Hay amores… que jamás se nos olvidan

Hay amores… que dan toda ternura y fantasía

Hay amores… que son luz en pleno día

Hay amores… que dan felicidad

Hay amores… que se vuelven resistentes a los daños

Hay amores… que mejoran con los años

Hay amores… que se esperan al invierno y florecen

Hay amores… que se quedan para siempre en tu memoria

Hay amores… que envenenan

Hay amores… que son como una marca a fuego

Hay amores… que rompen estribillos

Hay amores… que sólo pueden vivir en tu corazón, no en tu vida

Hay amores… que su llama sigue viva

Hay Amores… que nunca se van

Hay amores… que calman la calma

Hay amores… que nunca se conocen

Hay amores… que sangran el camino

Hay amores… que elevan a los santos

Hay amores… que lloran su dicha

Hay amores… que niegan su nacimiento

Hay amores… que perdonan su judas

Hay amores… que reviven, caminan

Hay amores… que el alma los hace nada

Hay amores… que han perdido la cabeza

Hay amores… que han caído de tristeza

Hay amores… que te hacen reír

Hay amores… que comparten sueños

Hay amores… que quedan y se van

Hay amores… que se vuelven a encontrar

Hay amores… que lastiman

Hay amores… que nos guían

Hay amores… que son breves, fugaces como la brisa de un verano

Hay amores… que despiertan a las piedras

Hay amores… que siguen siendo amores bajo tierra y sobre cielo

De seguro que tú puedes seguir añadiendo a esta lista otras clases de amor que nacen de tu propia experiencia y sentimientos.

En nuestra cultura el amor no tiene una definición completa, sino que posee muchos significados diferentes, y es un concepto que se emplea en contextos y relaciones muy variables.

El amor tiene matices, y estos hacen que, si queremos entender bien este fenómeno, debamos clasificarlo según una serie de criterios. Además, las opiniones que tienen las personas acerca de lo que es el amor también influyen en el modo en el que estas lo experimentan, por lo que no se puede realizar un análisis «puro» sobre lo que conforman los diferentes tipos de amor.

La clasificación más importante y que congrega a un mayor número de expertos acerca de cuáles son los tipos de amor es la Teoría Triangular de Sternberg. Esta categorización se construye en base a tres dimensiones o elementos esenciales en el amor, que son éstos:

1. Pasión – es el estado de excitación física y mental descrita durante siglos por escritores, poetas y filósofos, pero también por científicos. Puede ser la pasión sexual cuando incorpora la atracción y el apetito sexual, pero también puede ser la pasión hacia un hijo.

2. Intimidad – es el sentimiento y vínculo emocional que nos crear un contexto en el que podemos exponer nuestras vulnerabilidades ante otra persona, compartir inquietudes y gestionar inseguridades de manera compartida, algo que puede tener un coste o un riesgo mucho más elevado si lo hacemos en otro tipo de relaciones sociales.

3. Compromiso – es un elemento que puede manifestarse a pesar de que intimidad y pasión hayan desaparecido. El compromiso puede expresarse a corto plazo como la decisión explícita de querer compartir tiempo y espacio, o a largo plazo como el compromiso de cuidar y alimentar ese amor. Estos dos componentes no tienen por qué darse siempre conjuntamente.

En la Teoría Triangular de Sternberg, el amor se representa con cada uno de estos elementos en su forma genuina, formando los tres vértices de un triángulo equilátero. No obstante, las relaciones amorosas reales los tipos distintos de amor se entrelazan y se combinan entre sí, dando lugar a diferentes clases de amor (o formas de amar). Estos tipos de amor serían los siguientes:

1. Amor romántico – Se constituye a partir de la combinación entre intimidad y pasión. Este tipo de amor surge cuando los amantes tienen una atracción tanto física como emocional, a pesar de que este sentimiento de vinculación no viene de la mano de compromiso. Es decir, que es uno de los tipos de amor más emocionales, pero no se fundamenta en una dinámica relacional que le dé estabilidad, lo cual hace que su riesgo de desencadenar vivencias conflictivas o problemáticas sea relativamente alto.

2. Amor compañero – Se basa en la combinación de los elementos de intimidad y compromiso. En este caso, es un amor cuya ambición es la preocupación por la felicidad y el bienestar del otro. Es un cúmulo de necesidades como el apoyo social, el apoyo emocional, la comprensión mutua y la comunicación.

3. Amor fatuo – Se fundamenta en la mezcla de compromiso y pasión, sin que haya podido transcurrir el tiempo necesario para que aflore la intimidad. Este tipo de amor se expresa cuando, por ejemplo, dos personas contraen matrimonio al poco tiempo de haberse enamorado, y todavía no ha surgido el componente de la intimidad. Por ello, en estos casos sigue dedicándose bastante esfuerzo a ofrecer la mejor imagen de uno mismo ante los ojos de la otra persona, algo que pueda mantener viva la idealización.

Esta combinación de intimidad, pasión y compromiso desencadena lo que Sternberg definió como amor completo o amor perfecto. Según el autor, es la clase de amor que casi todas las personas aspiran a vivir. No es ninguna exageración afirmar que el amor perfecto es difícil de conseguir, y mucho más de mantener. Pero, después de todo, no siempre buscamos este tipo de amor en todas las relaciones íntimas que tenemos a lo largo de la vida; de hecho, esta clase tan particular y única de amor la reservamos para unas pocas relaciones que colman nuestras expectativas a nivel emocional que dejan una huella imborrable en nuestra memoria.

“Hay amores que…”

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, también vemos todas estas definiciones del amor entre las personas, pero además lo que nos da seguridad es que en la Palabra de Dios, sí podemos encontrar el amor perfecto y verdadero.

Porque el amor perfecto y verdadero es Dios, y Dios muestra su amor para con nosotros de una manera muy especial.

Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.”

Y nos enseña que de la misma forma en que Dios muestra su amor para con nosotros, así debemos de mostrarlo para con los demás.

1 Juan 4:7-8 “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”

¿Quieres aompañárme a la Palabra de Dios?

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