¿Somos personas con prejuicios?
Dentro de mi actividad como extra, tuve la posibilidad de participar en la serie «Veneno».
“Veneno” es una serie que narra, a través de una mujer luchadora, la historia de la realidad del colectivo LGTBI en España desde los años 60 hasta la actualidad, con la que se pueden identificar personas de todo el mundo, lo que la convierte en una serie de interés global.
Todos formamos parte de algún colectivo.
Cada colectivo tiene su identidad y su clasificación en la sociedad, y cada uno comparten características, tales como intereses, valores éticos y morales, costumbres, tradiciones, creencias, nexo de parentesco, etnias, etc.
El problema surge cuando un colectivo o una persona, prejuzgan a otra persona o colectivo, al condenarlos y no perdonarlos, atribuyéndose una autoridad que nunca le ha sido adjudicada a ninguna persona ni a ningún colectivo.
La Biblia nos advierte de este peligro en Lucas 6:37 “No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.”
La Biblia nos muestra quién tiene autoridad para emitir juicio:
El Padre tiene la autoridad: en Juan 5:22 “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo”
El Hijo tiene la autoridad: en Juan 12:47 “Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
La Biblia no se queda ahí, porque sabe que somos personas con prejuicios, quiere mostrarnos una enseñanza para nosotros.
