“Cómo mantener el amor”
Como matrimonios tenemos que recordar una y otra vez que el inicio de nuestra relación fue construido sobre la base que es su cimiento en el amor. Esto es muy importante, ya que muchas veces es ahí donde tenemos que volver a generar ajustes en la terapia de pareja para que esta se sostenga.
Una base más firme y sólida permite que la relación pueda ir fortaleciéndose mediante técnicas y estrategias accesorias que pueden hacer que la pareja se mantenga enamorada y que se vuelva a enamorar una y otra vez. Quizá recuerdes algunas de esas técnicas que usaste.
¿Qué me dices de la seducción? seguramente fuiste para tu cónyuge ese perfil de persona que resultó muchos más seductora que los demás, fuese por tus mirada, tus gestos, tus palabras… La seducción despliega todo su poder como un estilo inconsciente de comunicación entre las personas. Lo más interesante es que esto podemos hacerlo conscientemente y usarlo a nuestro favor.
Si quieres mantener el amor en tu matrimonio, no dudes que día a día debes seguir cautivando a tu cónyuge, y para ello vamos a repasar lo que ya conoces.
– Detecta las necesidades de tu pareja – esto te ayudará a descubrir que es lo que le apasiona, y cómo le gusta que lo traten. En definitiva, lo más relevante es que esté a gusto contigo y buscar la mejor manera para conectar.
– Tener autoestima es clave a la hora de seducir – muchas veces tratamos de convencer a nuestra pareja de algo que no tenemos claro. En estas situaciones, nuestra autoestima resulta una pieza clave. Para seducir a los demás primero hay que seducirse a uno mismo.
– El entusiasmo y positivismo atraen – la gente feliz, alegre y divertida nos parece encantadora. Nos sentimos atraídos por las personas que manifiestan altos niveles de energía positiva. Esas personas llenas de vida que no tienen ningún complejo en mostrar lo auténticos que son. Este tipo de personas atraen porque generan sentimientos positivos en la otra persona.
– Evita la queja – una de las claves es intentar quejarse menos. Con esto nos referimos a intentar ver la parte positiva de lo que te pasa. Hay personas que continuamente se están quejando por todo. Eso hace que la otra persona quiera evitar ese contacto. Atraen mucho más las personas que nos hacen sentir felices.
– Trabaja tu propia aceptación – es muy importante porque cuando tú te aceptas, quieres y respetas, los demás también lo hacen. Por otra parte, en la medida que somos conscientes de nuestras fortalezas, las podemos usar en nuestro beneficio y evitar así sabotearnos a nosotros mismos. En la medida que nos aceptamos, podemos vencer el miedo al rechazo o fracaso.
– La belleza es 100% actitud – debes saber que las habilidades sociales son más importante que tu físico. Si bien el físico es lo primero que nos atrae o nos llama la atención de una persona, no es lo que nos mantiene interesados, porque lo que realmente nos atrae es la personalidad y las habilidades sociales del otro. Por ejemplo, la confianza que la otra persona tiene en sí mismo y como se planta frente al mundo.
– Tener sentido de humor – algo que nos resulta sumamente atractivo es una persona que nos hace reír, que nos aliviane la vida y las cargas diarias, que nos ayuda a relajarnos, que nos haga sentirnos bien y nos ayuda a conectar con emociones de felicidad. El sentido del humor es una de las cosas más seductoras en una persona. Nos hace conectar con sentimientos positivos y segregar neuroquímicos que se relacionan con el placer y bienestar como la serotonina y endorfinas.
– Ten una vida propia – todos buscamos a alguien a quien admirar y nos estimula muchísimo conocer a alguien que tiene ambiciones, metas, sueños y que lucha activamente por ellos. Admiramos a las personas que tienen una pasión, un hobbie o una meta clara que persiguen día a día.
– La paciencia es clave para seducir – ten en cuenta que es importante ser paciente, darte el tiempo necesario para conocer a la otra persona y dosificar tu entrega. Cuando vamos entregando poco a poco los demás valoran nuestra entrega mucho más y, además, generamos una ola de misterio que resulta sumamente atractiva. La seducción requiere tiempo y espera.
– Conecta a través de tu mirada – mirar a los ojos es sumamente atractivo y nos ayuda a conectar con el otro. Nos parece atractiva esa persona que nos mira a los ojos y nos demuestra interés, esa persona que está atenta escuchándonos y que, con su atención, nos demuestra que nos entiende y acepta. La mirada también demuestra que la otra persona pone toda su atención en nosotros, haciéndonos sentir importantes.
– Escuchar llama la atención – una persona que nos escucha de verdad, se gana nuestra atención e interés de inmediato. Nos sentimos correspondidos y tendemos a retribuir eso. Cuando escuchas con atención a la otra persona y te interesas por ella, esa persona se siente necesaria, útil y especial.
– Contar cosas con viveza y energía – aprende a contar las cosas con chispa. A todos nos llama la atención esas personas que generan una historia interesante de todo aquello que cuentan. Eso no es más que la capacidad de contar algo de forma interesante o ser un buen narrador, una destreza que se puede adquirir incluyendo el humor, la confianza, la autoironía en tus diálogos cotidianos, usando el lenguaje corporal y siendo lo suficientemente emocional y positivo.
– Descubre tu propia magia y muéstrala – tienes tu propia magia, descúbrela y muéstrala. Todos somos personas únicas y hay cosas que nos hacen diferentes a los demás y que son sumamente atractivas para otros. No escondas eso que te hace diferente. Muéstrate tal como eres. Ese sello personal que no tiene nadie más. Recuerda que eres único y eso ya te hace atractivo. Atrévete a compartirlo.
– Seduce con tu cuerpo – es muy importantes que te muestres y te vean como una persona confiada y segura, aun cuando no lo estés tanto. Una persona que cree en si misma rápidamente genera confianza y cercanía con otros. Una persona que se planta ante el mundo con seguridad es altamente atractiva. Sonríe a menudo e intenta disimular tus nervios.
– Hacer la técnica del espejo – cuando vemos a alguien que tiene aficiones, formas de ser o incluso gestos similares a nosotros mismos, inmediatamente nos comenzamos a sentir atraídos por esa persona.
Pero no basta solo con cautivar, eso está bien para empezar, luego tienes que fortalecer ese vínculo, hacerlo cada día más fuerte y para ello es necesario añadir, pasión, intimidad y compromiso, que será lo que mantenga tu relación de matrimonio en un estado de enamoramiento continuo, porque ese es el propósito de hoy. Y aquí tienes algunas herramientas:
– Acepta a la persona tal como es – no intentes cambiarla, dale espacio para que pueda ser realmente quien es y podáis conoceros desde la sinceridad y desde lo real.
– Practica la comunicación asertiva – con respeto y afecto, y en especial cuando te encuentres ante momentos críticos. Abre canales de comunicación para que podáis comprometeros a hacer crecer el vínculo desde la comunicación de logros, metas en común, necesidades, desacuerdos, etc.
– Refuerza lo positivo de la relación – reforzando lo positivo de la relación y de tu pareja. Dile lo que te gusta de ella. Las cosas no son obvias para la otra persona. Si solo le damos espacio a lo que no nos gusta, el otro puede pensar que tenemos una imagen negativa de la relación.
– No olvides los detalles – para mantener viva la llama, es imprescindible tener detalles con tu pareja. Para mantenerla enamorada no te olvides de los pequeños gestos que le demuestren cuanto la quieres. Esos que hacen que una pareja se vuelva a enamorar una y otra vez. Dan aire fresco a la relación y traen al presente esos sentimientos que os hicieron enamoraros la primera vez.
– Rompe la rutina – variar aquellas cosas que os habéis acostumbrado a hacer renueva vuestro vínculo y lo refresca. Además, permite que la pareja descubra nuevas formas de disfrutar de la relación. En este artículo, encontrarás más información sobre cómo alimentar el amor en la pareja.
– Respeta el compromiso con tu pareja – demuéstrale que ese compromiso es importante para ti y que lo respetas. Si no mantienes ese compromiso, seguramente a tu pareja le resultará difícil confiar en ti.
– Comparte hobbies con tu pareja – buscando los puntos en común con tu pareja, aquellos cosas que os unen, ayudará a conectar con ella y a que crezcan sus ganas de seguir conociéndote. Esos encuentros también os permitirán pasar un buen rato juntos con algo que a ambos os interese y apasione.
– Ten momentos para ti mismo – es necesario tener intimidad con la pareja, pero también momentos para estar contigo mismo. Para mantener enamorada a tu pareja déjale espacio y libertad para hacer cosas sin ti.
– Sé sincero/a en todo momento – hacer creer a tu pareja que todo está bien cuando en realidad no lo está. Esto es un tremendo saboteador de la relación, ya que genera relaciones falsas y poco reales. Hace que la pareja cada vez se distancie más, psicológicamente hablando, o que la pareja tenga la ilusión de que crece y avanza cuando la realidad no es así.
– Resolver juntos los problemas – como pareja sois paridad, un par, un equipo, unos amigos que se apoyan y crecen en conjunto. Muchas de las parejas se constituyen en una especie de jerarquía que crea una dependencia que enfría la relación. Confiar en la pareja, contarle tus cosas y pedirle ayuda, hace que ambos os sintáis importantes en la relación. Resolver los problemas juntos ayuda a conocerse mejor y a sentirse apoyado y acompañado.
– Sé su amigo/a cuando lo necesite – para mantener enamorada a tu pareja es importante generar una relación de amistad muy estrecha y de mucha confianza con ella. Para que esa persona quiera estar contigo, y sea tu pareja el apoyo que necesitas. Acompañarse en diferentes tránsitos y estadios de la vida propiciará que la relación dure.
Recuerda: El amor no solo se limita al enamoramiento sino a la magia que somos capaces de crear día a día en conjunto.
“Cómo mantener el amor”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos que Dios no creo el matrimonio simplemente para soportarse. En las Escrituras encontramos que Dios creó el matrimonio como respuesta de la necesidad humana de relación. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. (Gen 2:18 RV 1960) También declara que nosotros reflejamos mejor su imagen, cuando vivimos en una relación, especialmente cuando esta relación está marcada por el amor. Esto se ve en la relación entre las personas de la trinidad, que están eternamente unidas en amor.
En la Biblia se habla del amor en el matrimonio como un fuego. Así es como en Cantar de Cantares, la sulamita describe el amor entre ella y su esposo. Dice, «Porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.» (Cantares 8: 6). El amor de la sulamita hacia Salomón era como llama de fuego en su corazón. Ella comparó su amor con las dos fuerzas más potentes que conocía: el poder de la muerte, y el poder del fuego. Ambas ilustraciones captan la fuerza y la pasión del amor matrimonial.
Si quieres que se apague el fuego del amor en tu matrimonio, entonces no hagas nada. Dentro de muy poco, se apagará solo. Muchas parejas simplemente no ponen la atención necesaria para que su amor siga floreciendo.
Si en verdad quieres avivar el amor con tu cónyuge, necesitas volver a tu primer amor con Cristo (Apoc. 2:4-5). Dios es amor (1 Juan 4:7-8). ¡Él es la fuente del amor! No puedes dar lo que no tienes; necesitas que él te dé el amor que falta en tu matrimonio. Primero, reconcíliate con él en cuanto a esos resentimientos que tienes en tu corazón. Pide su perdón por la dureza de tu corazón y por el rencor que has guardado contra tu cónyuge.
La dureza de tu corazón hacia tu cónyuge, mete un estorbo en tu relación con Dios, lo cual destruye toda posibilidad de lograr un cambio definitivo. Jesús dijo, «separados de mí, nada pueden hacer» (Juan 15:5).
