“Papá, tú estás loco”

Se cuenta de una historia en donde el padre estaba en el hospital a punto de morir y llamó a su hijo que un día había decidido emprender su camino y no eran muy correctas sus decisiones, para darle instrucciones para su vida, el hijo después de escuchar con atención le contestó: “Papa, tú estás loco” y dándose media vuelta indignado salió de la habitación.

Pasadas unas horas llamaron a la mujer de este hombre y también a su hijo, para indicarles que le quedaban minutos de vida, y al llegar la madre, ya estaba allí el hijo, cuando abrieron la puerta, el padre estaba tapado con una sábana, acababa de fallecer.

El hijo que lo vio emitió un grito de llanto y de dolor como nunca antes lo había hecho, y le preguntó a su madre ¿Qué podía hacer, cómo podía arreglar aquella situación, porque lo último que le dijo a su padre fue: “Papá, tú estás loco”?, la madre le dijo que ya no podía hacer nada para solucionar este asunto con su padre, pero que tenía la oportunidad de hacer lo que su padre le hubiera dicho minutos antes de morir.

Esta historia muy real en muchas vidas a lo largo de la historia, nos está hablando del orgullo que todos llevamos dentro, ese orgullo puede ser positivo (energizante, sano) o negativo (insano, inseguro), que son opuestos entre sí.

El orgullo positivo está relacionado con la autoestima y es un ingrediente fundamental de la lucha, del levantarse ante los fracasos o de una competitividad sana, se convierte muchas veces en gasolina para el cambio personal porque nos empuja a seguir mejorando y creciendo ante las adversidad. Es una maravillosa mezcla entre valentía, resiliencia, persistencia, humildad, flexibilidad, honestidad personal, mucho de ser consciente de uno mismo y mucho también de “Puedo conseguirlo!”.

El orgullo negativo es una visión distorsionada de la autoestima y totalmente oscurecida por el ego y la falta de conciencia, muy relacionado con la soberbia, es una mezcla entre vanidad, inseguridad, arrogancia y exceso de ego que nos impide reconocer nuestros errores ante nosotros mismos y ante los demás. Que hace que creamos que lo sabemos todo y que nos impide analizar de manera objetiva nuestras debilidades. Podemos llegar a creer que forma parte de nuestra personalidad pero es puro veneno para nosotros.

El orgullo positivo y el orgullo negativo se pueden intercambiar en el comportamiento de una persona, pero si el dominante es el orgullo negativo, será a la larga destructiva por lo que de forma rápida hay que buscar una solución, en diferentes ejercicios y terapias con ayuda de profesionales.

Ahora si vamos a la Palabra de Dios, vemos a personas normales que se definen cristianos o no cristianos, personas como tú y yo, personas como el hijo de la historia, donde muchas veces dejamos que actúe nuestro orgullo negativo trayendo mal a nuestra vida.

Por eso la enseñanza de la Palabra de Dios, quiere tocar este tema también y lo hace a aquellos que se dicen ser cristianos, para enseñarles de otro orgullo, el orgullo espiritual, pero también sirve para ti y para mí en este día.

Ahora si tienes unos minutos, ¿Me acompañas?

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