“Poniendo límites”
Los límites existen y en algunos casos están muy bien definidos, y somos conscientes que si los traspasamos seremos acusados y recibiremos el justo y merecido castigo.
Un ejemplo lo tenemos en los deportes, donde en los terrenos de juego (futbol, baloncesto, tenis, carreras, etc), encontramos esas líneas en el suelo, donde apreciamos muy bien definidos los límites y las consecuencias de traspasarlos.
Luego hay otras líneas que están en el suelo, pero no queremos verlas o el ofrecimiento que se nos hace, anula esa visión. Un ejemplo es cuando un joven recibe este mensaje de una joven en su teléfono: “Mis padres no están en casa, ¿Quieres venir?”, y la línea de la puerta que pone ese límite se traspasa de una manera intencional y muy sutil.
El internet es otra llamada de ofrecimientos que se reciben y que nunca te muestran esas líneas, esos límites, y al no tener claros esos límites, muchos jóvenes son atraídos y atrapados.
Ya vemos que hay límites que se ven y límites que nosotros podemos poner según el momento, por eso me gustaría que ahora imagines que estás con esa persona que te gusta (quizá ya lo estás ahora), y este ejercicio consiste en que tú pongas el límite en el trato con esa persona.
El ejercicio se llama “en algún momento hay que poner el límite”, puedes escribir cada línea en un papel y crear tu camino hasta llegar a lo que considerarías tu límite, sin límite sería llegar a “relaciones sexuales plena”
– Caricias en la parte interior del cuerpo, por debajo de la ropa
– Un pequeño besito
– Contemplar el cuerpo de la pareja
– Caricias en la parte interior del cuerpo, por encima de la ropa
– Pasar el brazo por encima de los hombros de la pareja
– Acariciar a la pareja hasta que alcance el orgasmo
– Un beso metiendo la lengua en la boca de la pareja
– Un beso apasionado
– Caricias en la parte superior del cuerpo, por debajo de la ropa
– Caricias en la parte superior del cuerpo, por encima de la ropa
– Abrazarse
– Cogerse la mano
Traza una línea que señale el límite que no desearías traspasar, y luego una traza una línea que señale el límite que desearían tus padres.
Cuando se habla de poner límites, casi siempre es pensando de los padres hacia los hijos, y con este ejercicio has podido comprobar que la línea que señala el límite es diferente en ambos, pero lo importante es que tú tienes la capacidad de poner tus propias línea de límite y de hacer respetar que la otra persona la cumpla.
Los límites personales son los límites y las reglas que nos fijamos dentro de las relaciones. Las personas con límites saludables pueden decir “no” a los demás cuando quieren, pero también se sienten cómodos abrirse a la intimidad y las relaciones cercanas.
Una persona que siempre mantiene a otros a distancia (ya sea emocional, física o de otra manera) se dice que tiene límites rígidos. Alternativamente, alguien que tiende a involucrarse demasiado con otros tiene límites porosos.
Rasgos comunes de los límites rígidos, porosos, y sanos.
– Límites Rígidos
— Evita la intimidad y las relaciones cercanas.
— No es probable que pida ayuda.
— Tiene pocas relaciones cercanas.
— Protege mucho la información personal.
— Parece desapegado, incluso con parejas románticas.
— Mantiene a otros a distancia para evitar el rechazo.
– Límites Porosos
— Sobre comparte información personal.
— Dificultad para decir “no” a las peticiones de otros.
— Sobre involucra en los problemas de otros.
— Depende de las opiniones de los demás.
— Aceptación de abuso o falta de respeto.
— Teme rechazo si no cumple con los demás
– Límites Saludables
— Valora sus propias opiniones.
— No transige los valores de los demás.
— Comparte la información personal de una manera apropiada (no comparte de más o menos).
— Conoce necesidades y deseos personales, y puede comunicarlos.
— Acepta cuando otros le dicen “no” a ellos.
La mayoría de la gente tiene una mezcla de diferentes tipos de límites. Por ejemplo, alguien podría tener límites saludables en el trabajo, límites porosos en las relaciones románticas, y una mezcla de los tres tipos con su familia.
Lo apropiado de los límites depende en gran medida en la situación. Lo que es apropiado decir cuando está fuera con amigos puede no ser apropiado cuando este en el trabajo.
Algunas culturas tienen expectativas muy diferentes cuando se trata de límites. Por ejemplo, en algunas culturas se considera sumamente inapropiado expresar públicamente las emociones. En otras culturas, se fomenta la expresión emocional.
Cuando se habla de límites, también tenemos que tener en cuenta que hay diferentes tipos de límites:
– Límites físicos se refieren al espacio personal y al contacto físico. Los límites físicos saludables incluyen una conciencia de lo que es apropiado, y lo que no, en diversos entornos y tipos de relaciones (¿abrazar, estrechar la mano, o besar?). Los límites físicos pueden ser violados si alguien lo toca cuando no quiere, o cuando invade su espacio personal (por ejemplo, hurgar en su cuarto).
– Límites intelectuales se refieren a pensamientos e ideas. Los límites intelectuales saludables incluyen el respeto por las ideas de los demás, y una conciencia de la discusión apropiada (¿debemos hablar sobre el clima, o la política?). Los límites intelectuales son violados cuando alguien rechaza o menosprecia los pensamientos o ideas de otra persona.
– Límites emocionales se refieren a los sentimientos de una persona. Los límites emocionales saludables incluyen limitaciones sobre cuándo compartir y cuándo no compartir información personal. Por ejemplo, compartir gradualmente información personal durante el desarrollo de una relación, en lugar de revelar todo a todos. Los límites emocionales son violados cuando alguien critica, menosprecia o invalida los sentimientos de otra persona.
– Límites sexuales se refieren a los aspectos emocionales, intelectuales y físicos de la sexualidad. Los límites sexuales saludables implican la comprensión mutua y el respeto de las limitaciones y deseos entre parejas sexuales. Los límites sexuales pueden ser violados con el contacto sexual no deseado, la presión para involucrarse en actos sexuales, miradas u comentarios sexuales.
– Límites materiales se refieren al dinero y posesiones. Los límites materiales sanos implican establecer límites en lo que compartirás y con quién. Por ejemplo, puede ser apropiado prestar un coche a un miembro de la familia, pero probablemente no a alguien que conoció esta mañana. Los límites materiales son violados cuando alguien roba o daña las posesiones de otra persona, o cuando lo presionan para que les dé o preste sus posesiones.
– Límites de tiempo se refieren a cómo una persona utiliza su tiempo. Para tener límites de tiempo saludables, una persona debe reservar tiempo suficiente para cada faceta de su vida, como el trabajo, las relaciones y aficiones. Los límites de tiempo se violan cuando otra persona exige demasiado del tiempo de otra persona
Para terminar, me gustaría recordarte que los LÍMITES nos permiten sentirnos PROTEGIDOS, SEGUROS y CONTENIDOS, sirven para diferenciar lo que es dañino de lo saludable. Poner un límite ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos, a sentir que nos hacemos respetar, al igual que respetamos a los demás.
“Poniendo límites”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos que desde el principio de la Creación, Dios puso orden y empezó a poner límites dentro de Su creación. Límites en el horizonte, donde se unen la tierra y el cielo; puso órbitas prefijadas por Él, para los planetas.
También ordenó las medidas de la tierra; encerró con puertas el mar, para que no se salgan las olas (Job 38:8,11).
En el jardín del Edén, puso los primeros límites al ser humano: que no comieran del árbol del bien y del mal, pues si lo hacían, morirían (Génesis 2:16-17).
Dios nos ha puesto límites, pero también nos ha dado libre albedrío para que coloquemos límites importantes en nuestra vida. Somos responsables de esos límites. Un día daremos cuenta a Dios por ellos.
Quizá lo que más nos preguntemos es ¿Por qué Dios nos pone límites?
Dios nos pone límites por 2 razones (pueden haber más, pero estas son las que yo reconozco):
1) Como protección – Dios desea protegernos de:
A fuera – peligros naturales, accidentes, ataques de otras personas, o del enemigo.
A dentro – el pecado. La palabra “transgresión”, viene del latín y significa “atravesar, sobrepasar”. Es cuando no respetamos, o saltamos más allá de las costumbres o normas.
2) Por diseño divino – Dios tiene un diseño (bosquejo, esquema) para nuestra vida, para lo cual nos ha puesto límites. Debemos vivir dentro de esos límites, si queremos cumplir el diseño divino en esta tierra (Ezequiel 43:10). Dios ha señalado nuestro tiempo de vida y los lugares donde hemos de vivir (Hechos 17:26).
Esto nos anima a conocer más cosas de este tema en la Palabra de Dios, si es así contigo, acompáñame.
