¿Me dedique a perderte?…
… O ¿Siento que te estoy perdiendo?
El amor es igual que subirse a una montaña rusa por primera vez; tenemos una idea de qué es lo que va a pasar, pero no de lo que vamos a sentir.
El miedo a perder a quien amamos paraliza nuestra habilidad de pensar con claridad y entramos en pánico, tratando de analizar qué hicimos mal impulsándonos inmediatamente a tratar compulsivamente de llevar la relación nuevamente al punto en donde todo estaba bien
En toda relación, la pareja establece un tipo de comunicación un tanto cariñosa para mostrar su afecto cuando hablan el uno con el otro. Esta comunicación, creada con palabras como “cariño”, “amor”, “guapo/a”, etc., al emplearla os permite saber que os encontráis en un punto de la relación en el que las cosas van bien y no hay ningún conflicto por resolver. Por tanto, una señal de que en la relación puede haber algún tipo de problema es cuando esta comunicación cariñosa habitual desaparece o es mucho más escasa.
Te sientes de forma distinta con tu pareja y no sabes qué hacer para que él o ella lo vea. Parece que hay días en los que se da cuenta de que algo no va bien entre los dos, pero, aun así, no pasa a la acción. No sabes qué más hacer para que por fin tu pareja te pregunte qué es lo que está pasando entre vosotros, parece no captar ninguna de las señales enviadas o no querer interpretarlas. En Psicología-Online queremos darte 8 claves para hacerle ver a tu pareja que te está perdiendo.
Si te dedicaste a perderle y no quieres perderlo, o sientes que te está perdiendo a ti, y no quieres que eso suceda, entonces esto es para ti.
– Cambiar la rutina habitual – Una forma muy habitual para dejar entrever a tú pareja que las cosas ya no están como antes y que si no espabila te va a perder es el distanciamiento. Planes que antes hacías de forma conjunta, ahora decides hacerlos tú solo/a. Si vivís juntos, quizás rehúyes momentos en los que antes os encontrabais en casa, como la hora cenar, quizás tú ahora cenas antes que él o ella. De esta forma, puede ser que tu pareja te eche de menos o eche en falta tu compañía en ciertos momentos del día y se dé cuenta de que hay cosas por solucionar. Aquí explicamos cómo resolver un conflicto de forma asertiva.
– Evitar momentos íntimos – Uno de los pilares de la pareja son los momentos íntimos entre los dos, evitarlo constantemente, no buscarlos o incluso frenarlo cuando estos empiezan puede ser señal de que entre tu pareja y tú hay un conflicto y, si no se hace algo por resolverlo, se puede llegar a perder a la pareja. Evitar los momentos íntimos también puede provocar que tu pareja los eche de menos y reaccione, se dé cuenta de que te estás alejando porque no pone de su parte para resolver los conflictos que existen.
– Reducir la interdependencia – Te das cuenta de que muchos de los planes de ocio que hacíais conjuntamente, de pronto, tu pareja prefiere hacerlos por sí mismo sin contar contigo. Se ha distanciado un poco de tu entorno y se va con el suyo sin tenerte en cuenta. Puede ser una señal de que necesita desahogarse con alguien sobre vuestros problemas y se mantiene al margen de tu entorno por si acaso. Puede que sea la forma de demostrarle a su pareja que le está perdiendo.
– No hacer planes – Quizás la sensación de que te está perdiendo puede venir por el hecho de no querer innovar en nada, parece que todo lo que te proponga te parece mal o no es la opción que tú hubieses elegido. La monotonía en la que habéis entrado os hace estar a los dos apáticos en la relación, parece que la persona que tienes al lado se haya cansado de ti pero no quiera ni decirlo ni salir de la zona de confort.
Una forma de ver que tu pareja y tú no os encontráis en un buen momento y si no hacéis algo para remediarlo la relación se puede terminar son las discusiones constantes por todo y por cosas que antes no suponían un conflicto.
Estas discusiones pueden indicar que hay un conflicto más profundo en la pareja y que la forma de expresarse es enfadándose por todo y que cualquier acción sea motivo de discusión. Si denotas ese comportamiento en tú pareja es importante, por eso es necesario actuar rápido:
– Mantener una conversación sincera – Para hacer ver a tu pareja que te está perdiendo, la mejor opción es explicarle sinceramente cómo te sientes y qué es lo que piensas. Mantener una conversación sincera donde sea capaz de expresarte el verdadero motivo que lo que te está pasando, lo que te preocupa, los sentimientos que tienes, y que pueda expresar lo que le está haciendo discutir por todo, es la única manera en que vais a poder llegar al fondo del conflicto y buscar soluciones.
– Cambiar las prioridades – Al contrario de lo que pasaba anteriormente, ahora todo parece una prioridad menos tú. Esa puede ser una clave para demostrarle a tu pareja que algo entre vosotros no funciona. Es una forma de hacerle reaccionar y de qué se dé cuenta que algo no es como antes.
A veces, cuando intentamos mandar señales, ponemos la expectativa en que la otra persona las va a interpretar y nos va a venir a buscar, pero haciendo esto no nos damos cuenta que le cedemos todo el poder para solucionar las cosas a la otra persona, mientras que si lo hablamos, tomamos las riendas habiendo sido sinceros. Cuando las dos partes de la relación saben el problema, pueden buscar soluciones de forma conjunta, mientras que si solo empleamos las señales, estamos esperando que la otra persona las interprete o las quiera afrontar, eso aún puede agravar más la distancia o hacer que la relación no vaya por buen camino.
Debes entender que en el amor, a menos que le hayas hecho algo literalmente malo a la otra persona, no hay nada que sea tu culpa. El amor es de a dos, y no siempre la persona que amamos nos va a corresponder. Ahora bien, dicho esto, te voy a decir cuáles son los dos errores más comunes y destructivos que cometemos en nuestro afán de recuperar a alguien:
1. Chantajearlos
“Tiene que ver que yo, sí lo puedo hacer feliz, que nadie lo va a tratar cómo yo, que nadie lo va a querer más que yo”, si esto te suena familiar, continúa leyendo porque te voy a dar una fórmula matemática muy simple que ha ayudado muchísimo a lo largo de la vida a la hora del amor:
A = B: A (Tú) y B (tu pareja) siempre tienen que tener el mismo valor en orden de subsistir como pareja. Si A vale más que B, el equilibrio desaparece. Esto quiere decir que sí tu marido por ejemplo deja de mostrar interés en ti y tú en respuesta le haces regalos, le preparas una cena romántica, le mandas textos a cada rato y él lo único que hace es alejarse más, lo único que estás consiguiendo es que él se pregunte por qué tú no te valoras.
El amor para que sea saludable debe ser de ida y vuelta. Debes confiar en ti misma y valorarte. Si tú no te valoras y muestras que eres capaz de hacer de todo por la persona que amas, aun cuando él no te dé ni la hora, lo único que haces es perder valor con cada acción a la vista de la persona a quien amas.
Si él te llama, tú llamas; si él tiene un detalle, tú tienes otro. Si tú haces algo bueno por él y él no demuestra aprecio o no hace nada para ser recíproco, DETENTE allí. Si a B le interesas, no tardará en darse cuenta de que hasta que su valor no sea igual que el tuyo (A), no habrá relación.
2. Decirle te amo, te amo, te amo
Siguiendo con nuestra fórmula original, NO exageremos en decirles lo mucho que los amamos y cómo no podemos vivir sin ello. Lo que sí puedes hacer es resaltar el aprecio que tienes por las cosas que él ha hecho por ti o por pasarla bien juntos, pero siempre con moderación.
Si nada de esto ha funcionado, y aún sientes que él se sigue alejando, entonces estas son las 2 cosas que DEBES hacer:
1. Relájate
Cuando te relajas y dejas que las cosas tomen su curso, todo sale mejor. Cuando no te relajas, lo sofocas, no le dejaos pensar por el mismo, haciendo que se cansen de ti o que tome la decisión de alejarse precipitadamente y patrocinada por tu insistencia.
Si él ya sabe lo que sientes por él y también sabe que estás allí para hacerlo feliz, dale espacio y tiempo. ¡Tiempo al tiempo!
2. Nunca dejes de amar a la única persona correcta
La única persona que siempre va a ser la correcta para ti a la hora de amar, es a ti mismo. Todas las parejas cometemos este error, cuando percibimos que la otra persona se puede ir de nuestras vidas, todo se paraliza. Dejamos de preocuparnos por nosotros, a veces hasta dejamos de tomar duchas, de cuidarnos y andamos con los ojos hinchados de tanto llorar.
Nada de eso vale la pena. Si recuerdas cuando recién se conocieron tú eras una persona feliz, llena de energía, que se arreglaba y se ponía hermoso/a. De esa mujer/hombre es de la que él/ella se enamoró o quien le atrajo.
Una de las motivaciones del matrimonio es vivir siempre juntos, y morir juntos, nunca hacer nada para perder a la otra persona.
¿Me dedique a perderte?…
… O ¿Siento que te estoy perdiendo?
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, ella misma nos muestra si hemos estado ocupados en perder esa relación con nuestro Dios, y en parte es porque cada vez nos sentimos más alejados de ÉL.
¿Te ha pasado en algún momento que te apartas de Dios y no tienes muy en claro por qué? Simplemente notas que has dejado de orar, mientras tu Biblia acumula polvo en un rincón y dedicas tu tiempo a otras cosas. Desde luego, esta pregunta va dirigida a cristianos y no a ateos ni agnósticos (quienes obviamente viven todo el tiempo alejado de Dios).
A mí me ha pasado. Y supongo que una buena parte de creyentes también. A veces somos conscientes del porqué de ese alejamiento. Otras, no. La razón que sea permanece agazapada en nuestro subconsciente.
Algunas de estas razones pueden ser: El pecado, Fe errada, Dudas, Problemas no resueltos, Oraciones no respondidas, Distracciones, Cambios en la rutina, Disminución del hambre de Dios…
Seguro que si te encuentras en este caso, podrás añadir a esta lista otras razones más. Pero en ningún caso, debe ser excusa para alejarnos de Dios. Recuerda que solo la vida en Cristo Jesús nos reconforta y nos da esperanzas, así como certezas.
