También los jóvenes pasan por crisis

Hace un par de años, participé como padre, en un vídeo con motivo del Día Mundial de la Salud Mental 2018 para sensibilizar sobre los problemas de salud mental en jóvenes y adolescentes

Esto que realizamos en la ficción, refleja lo que pasa en las vidas reales y cómo reaccionamos o enseñamos a los jóvenes a reaccionar de forma adecuada buscando esa ayuda que necesitan.

El video lo tienes aquí

Si vamos a la Biblia, vemos otra crisis en otro muchacho, el acontecimiento lo tenemos en la parábola del hijo pródigo, en Lucas 15:11-32.

Este muchacho tiene una crisis, pues él desea vivir un tipo de vida en concreto, pero al hacerlo, le llevará a romper con su padre de una forma brusca porque no es el deseo del padre para él.

El padre a pesar de ser consciente de los resultados para el hijo en que tome esa decisión, lo respeta y procede a hacer lo que el hijo le pide, dándole su parte de la herencia, y dejándole marchar.

A partir de ese momento el hijo comienza a vivir ese tipo de vida que deseaba, y en el día a día va perdiendo todo lo que tiene, y termina realizando el trabajo menos apropiado y peleándose cada día con los cerdos para quitarles su comida.

Llegado a este punto de su vida, se da cuenta de su situación y reacciona de esta manera que leemos en los versos 18 al 20:

18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

¿Qué vemos aquí en su reacción?, ¿Qué es correcto y que es incorrecto?

Verso 18: (actitud correcta) toma la iniciativa de levantarse y de ponerse a andar en dirección a su padre para decirle con palabras que reconoce su mal proceder con él y con la enseñanza recibida (referencia al cielo)

Verso 19: (actitud incorrecta) la situación vivida ha llevado a que el hijo haya perdido la visión de quién es su padre, y de cómo su padre va a reaccionar cuando llegue ante él, pues el hijo es consciente que su pecado merece un castigo.

Es por eso que el mismo busca el mayor castigo que cree su padre le dará, y lo auto asume y se lo auto infringe desde este momento, de ahí que él considera que ya no es digno de llamarse su hijo y que su sitio está con los jornaleros (quizá su trato con los jornaleros era verlos como esos cerdos que el cuidaba, personas sin ningún valor).

Aquí tenemos a este hijo que se pone en marcha con el único propósito de ofrecer ese autocastigo a su padre en un acto de ofrenda por su pecado y de esa forma recibir el perdón.

Nosotros muchas, y muchas, y muchas veces hacemos lo mismo con Dios, perdemos la visión de quien es Nuestro Dios, y al cometer pecado, somos conscientes y acto seguido nos decretamos el castigo que creemos merecer y lo ejecutamos sin ningún tipo de lastima ni misericordia. Y luego nos ponemos en marcha hacia Dios para enseñarle nuestro pecado pero también nuestra sentencia y nuestras heridas y diciéndole ya está todo hecho, solo dame el perdón.

Verso 20: (la enseñanza) La reacción de este padre es correr hacia el hijo, no decir ninguna palabra de reproche, abrazarlo con todas sus fuerzas, besarlo, no hacer caso del autocastigo que se ha impuesto y pedir a los criados que le cambien de ropa, y le preparen una fiesta.

El padre de esta parábola es una figura de nuestro Dios, porque:

Nuestro Dios conoce a dónde nos ha llevado nuestro pecado y sabe que volvemos contritos y humillados.

Nuestro Dios también conoce si venimos ya con un autocastigo que Él no va a tener en cuenta.

Nuestro Dios sale a nuestro encuentro antes de que lleguemos a Él.

Nuestro Dios no tiene palabras de reproche que decirnos.

Nuestro Dios no tiene en su mano una sentencia o una penitencia que entregarnos.

Nuestro Dios tiene un abrazo y un beso para nosotros.

Nuestro dios tiene una fiesta que celebrar donde nosotros somos los agraciados.

Es muy importante definirse, o vamos a Dios o lo más seguro es que nos destruirá la angustia y la ansiedad que está produciendo esa crisis.

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