“Mañana me pongo a ser feliz”

Hay ocasiones que el pasado nos golpea fuertemente y deseamos con toda el alma, poder olvidar y borrar de nuestras mentes. Y de esos momentos nunca hablamos con nadie.

Tampoco podemos sentarnos en los laureles pasados; cada día nos trae nuevos retos, nuevas experiencias, nuevas demandas, etc., etc. Tenemos que apoyarnos en el presente, y en el momento que estamos viviendo, para ir ganando el futuro.

Sin importar cual haya sido tu pasado, ni lo quebrada que parezca tu vida en este momento, – ¡Lo mejor viene por delante!

Nadie dijo nunca que aprender a ser feliz fuera fácil, es un aprendizaje que necesita tiempo, persistencia y trabajo. Pero se puede lograr porque depende mucho más de nosotros de lo que pueda parecer, el problema es que es un camino serpenteante, con muchas cuestas y que encima está lleno de obstáculos.

Una serie de obstáculos que no sólo nos impiden aprender a ser más felices sino que también nos impiden aprender a tomar decisiones, a tener relaciones más sanas, a realizarnos, a vivir una vida más plena o a lograr nuestras metas. He aquí algunos de ellos:

1. Creer que cambiar es algo mágico y rápido – ¡Aprender lleva su tiempo!.

2. Posponer o aplazar tareas, deberes y responsabilidades – ¡No dejes para mañana lo que te pueda hacer feliz hoy!”.

3. No priorizar – Cuando veamos lo importante que es aprender a ser feliz, encontraremos ese hueco en el día, sin prisas y sin presión.

4. Metas rígidas, el miedo a equivocarse y el perfeccionismo

5. La incertidumbre de lo nuevo – Al comienzo puede, pero están más que demostradas que nos darán felicidad, éxito, realización y libertad en la vida.

6. Cambiar puede ser molesto al principio – Necesitamos tiempo y mucha práctica para sentirnos cómodos y seguros pero finalmente lo integraremos de manera muy natural.

7. No crear hábitos – Pues sí, aprender a ser feliz es un hábito y necesitamos crearlo. Tiempo y mucho trabajo, eso es lo que se necesita para crear un hábito.

8. La culpa y el miedo – Dos emociones que nos inmovilizan, la culpa por cosas pasadas que no nos permite avanzar y el miedo a dar los pasos necesarios en nuestra vida para sentirnos mejor

9. Las ideas irracionales a veces están muy enraizadas – Hay actitudes que nos pueden costar más cambiar pero con trabajo y persistencia también podemos acabar hasta con estas “suciedades de la felicidad”

10. Los autoengaños – Ser conscientes de cuáles son nuestros problemas, actitudes erróneas y autoengaños es una manera muy eficaz para poder trabajarlos luego.

11. El lastre del pasado – Otro clásico lastre que hace daño es estar atado al pasado con esposas y grilletes. Si soltamos el pasado ( y lo aceptamos) subiremos como si de un globo se tratase hasta nuestro presente y hasta nuestra felicidad.

12. Las dependencias – Tener fuertes dependencias afectivas, sobre todo cuando no somos conscientes de ellas y consideramos que eso es lo normal. Cuando somos consciente de ello, podemos trabajarlas para que nos sean nunca más obstáculos en nuestro camino.

“Mañana me pongo a ser feliz”

La plena felicidad la encontramos en la Palabra de Dios, y va ligada directamente a la relación que tenemos con el conocimiento y la obediencia a esa Palabra.

La Palabra de Dios nos acerca a la persona de Jesús, y a escuchar su llamado para que le sigamos y le obedezcamos, porque Él es el Mesías, el Ungido, el enviado de Dios, el que puede darnos la plena felicidad a nuestras vidas.

Si hay algo en tu pasado que está impidiendo que sigas a Jesús y que vivas con gozo, es el momento de actuar:

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